“LA ROLDANA” LA PRIMERA ESCULTORA ESPAÑOLA REGISTRADA

Sus contemporáneos la veneraban por su “extraordinario talento”, “delicadeza” y “originalidad”.

Ese gran mujeriego Lope de Vega decía: «El oro es como las mujeres, que todos hablan mal de ellas y todos las desean».
 
Y así era Luisa Ignacia Roldán Villavicencio, dorada y guapa coma la Torre del Oro y ágil como el Betis. Sevillana de nacimiento y querida por muchas gentes. El año que la trajo al mundo fue el de Nuestro Señor de 1562. Hija un gran escultor, Pedro Roldán, quien la influenció en el mundo del arte, consiguiendo que, Luisa fuese una gran escultora. Además fue la quinta de los doce hijos que tuvo su padre Pedro y su madre Teresa de Jesús Mena
A ella la conocían como “La Roldana” y estuvo trabajando junto a su padre y dos de sus hermanas (María y Francisca), en el taller paternal incluso hasta algo después de su matrimonio con Luis Antonio Navarro de los Arcos, aprendiz del escultor Andrés Cansino.

La Roldana, “está entre los mejores escultores del siglo XVII. Tiene una sutileza, una elegancia y una gracia que hace que todo parezca absolutamente natural”, añade Lenaghan, quien recuerda las palabras que escribió sobre ella Antonio Palomino: “Su modestia era grande; su pericia, superior, y su virtud, extraordinaria”.

LA MACARENA
La imagen es fruto de las importantes reformas llevadas a cabo entre 1670 y 1680 por la Hermandad de la Macarena en su patrimonio artístico. Hasta el año 1654 la hermandad solo procesionó una imagen de la Virgen y un Crucificado del escultor Pedro Nieto. ​Se desconoce el encargo para la realización de esta nueva obra para la hermandad, que puede datarse hacia 1680, y está atribuida al taller del escultor de Sevilla Pedro Roldán. Entre los nombres que se han señalado para su autoría se encuentran Juan de MesaBenito de Hita y José Montes de Oca,​ además de su propia hija, La Roldana, de forma especial. La primera restauración llevada a cabo en la imagen corresponde a la efectuada en marzo de 1881 por Emilio Pizarro de la Cruz, en la que se hizo un nuevo candelero y brazos, se le colocaron pestañas y lágrimas nuevas y se repararon diversos desperfectos del rostro; se le volvieron a colocar nuevas pestañas en 1883 en una intervención anónima

Entre sus trabajos en el taller de su padre, destaca la imagen de la Virgen de la Macarena. Muchos autores afirman que ella es la autora y entre ellos el profesor Hernández Díaz, quien comenta el parecido con La Dolorosa de Sisante, obra posterior y de atribución segura a esta autora.

El matrimonio fue llamado a Cádiz por el cabildo catedralicio para realizar «figuras de Patriarcas y ángeles para sus Monumentos».
 
Uno de los primeros encargos recibidos ya instalada en Cádiz, fue el de los diputados municipales de las fiestas de los Patronos de Cádiz, que propusieron con fecha 10 de marzo de 1687 la realización de las esculturas de San Servando y San Germán para ser expuestas en la sala Capitular del ayuntamiento de la ciudad, actualmente veneradas en una capilla de la catedral Nueva de Cádiz. En uno de estos santos ―san Servando― se encontró un documento que ponía:
 
«Diseñado por Pedro Roldán, hecho por Luisa Roldán y dorado y estofado por Luis Antonio de los Arcos».
 
Durante esta estancia en la capital gaditana, realizó otras esculturas para la ciudad así como para poblaciones próximas donde se encuentran numerosas atribuciones y entre ellas está autentificada la imagen de Nuestra Señora de la Soledad de Puerto Real.
SAN MIGUEL Y EL DIABLO
Según se cuenta, Luisa se autorretrató en la cara de San Miguel y puso el rostro de su marido al demonio, representando el Bien y el Mal respectivamente.
(Debería de ser un emblema de las feministas)
Allá por el 1688, el matrimonio y dos hijos, se trasladaron a Madrid, en busca de mayor fortuna y reconocimiento. De estos primeros tiempos en Madrid es la obra El descanso en la huida a Egipto con temas iconográficos tomados de un dibujo de Miguel Ángel y de una obra del Veronés. Esta obra de Luisa es nombrada como «La Sagrada Familia de la colección Güell» por Sánchez Cantón, y también como «Nacimiento de Jesús del conde Güell».Otro grupo en la misma línea que el anterior, es el de Los Desposorios místicos de Santa Catalina, obra firmada por la autora y que se encuentra en la Hispanic Society of America en Nueva York, en la que también se conserva la Muerte de la Magdalena y que después de haber estado atribuida, se encontró la firma de la autora colocada cerca de los pies del ángel de la derecha de este grupo.
Pero fue una etapa repleta de problemas económicos que la llevaron a escribir varias cartas a Mariana de Neoburgo, la reina consorte de Carlos II. En una de ellas le llegó a decir: “por estar pobre y tener dos hijos, lo paso con grandes estrecheces pues muchos días falta para lo preciso para el sustento de cada día”. Pero la suerte le cambió y sus últimas peticiones tuvieron hueco en la corte que llegaron a nombrarla “Escultora de Cámara” como así firmaba sus esculturas, entre ellas la famosa Arcángel San Miguel con el diablo a sus pies, con destino al Monasterio del Escorial.
Tras la muerte del rey Carlos II y la subida al trono del rey Borbón Felipe V, Luisa le remitió una carta para que se sirviera nombrarla nuevamente escultora de Cámara y pidiéndole «casa para vivir y ración para mantenerse ella y sus hijos… pongo en consideración de Vuestra Majestad, que lo que sabe lo ejecuta en piedra, en madera, en barro, en bronce, en plata, y en otra cualquier materia». El nuevo rey le concedió nuevamente el título de escultora y pudo seguir trabajando creando esculturas de gran calidad todas ellas repartidas entre monasterios, conventos e iglesias de Madrid.
Tuvo una gran relevancia en el mundo escultórico del Barroco y actualmente sus obras están muy repartidas por parte del mundo.
Murió como los grandes personajes de la historia de España: olvidados, pobre y con su tumba desconocida. Aunque se sabe que la fecha de su fallecimiento un 10 de enero de 1706, su partida de defunción está en la iglesia parroquial de San Andrés, Madrid.

A esta mujer, le cabe el gran mérito de haber sido la primera escultora española registrada y ser una de las principales figuras de la escultura del Barroco.

Referencias:
-Madridiario. «Paseos urbanos con historia y mirada feminista».
-Hall van den Elsen, Catherine (2007). Roldana, Andalucía Barroca. Sevilla: Junta de Andalucía. Consejería de Cultura
-Wikipedia

One Reply to ““LA ROLDANA” LA PRIMERA ESCULTORA ESPAÑOLA REGISTRADA”

  1. La grandes mujeres siempre estuvieron bajo la sombra de sus maridos. Ellos recibían los honores por ellas. Por eso el dicho de: “Siempre tras un gran hombre hay una gran mujer”

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