EL JUEGO DE LA TABA O DEL NUDILLO

Papá qué es eso?

– Son huesos de pata de cabra.

– ¿Y para qué sirven?

– Pues para jugar

– ¿Jugar a qué?

– A las tabas. ¿Quieres que te enseñe?

– ¡Vale!

 

El juego de las tabas, se conoce desde los confines de la historia griega. Hay una escultura de Policleto, reputado escultor del siglo V a.C quien realizó una obra en honor a la astrogolizonta que significa «la jugadora de tabas». Otras evidencias del juego de las tabas en la época de la antigua Grecia son las varias pinturas, ánforas, esculturas y otros objetos que representan tanto a hombres como mujeres jugando a las tabas. Después pasó a la península ibérica. Los íberos y los romanos fueron grandes jugadores. Siglos más tarde, los españoles fueron los grandes difusores de este juego. La taba que más se usa son las de las patas traseras de los corderos. Una taba es un hueso que se encuentra en el tarso cuyo nombre científico es astrágalo.

Se lanzan contra el suelo como si fueran dados. En las excavaciones arqueológicas de los castros ibéricos, se suelen encontrar falanges de animales, muy en especial de ovejas y cabras que evidencian que era un elemento cotidiano dentro de la cultura íbera. Los huesos de la taba, presentan una formación peculiar, formada por cuatro lados y una pequeña hendidura en sus lados frontales y trasero.

Este juego ha pervivido intacto hasta nuestros días y hay que recordar que tiene más de 5.000 años de antigüedad y a pesar de que los juegos  tecnológicos son los que prevalecen, en muchos lugares de Iberoamérica, se sigue jugando como lo hacían antaño nuestros antepasados lanzando cinco tabas en las que se consideran cuatro posiciones: jete u hoyos, panza o tripa, verdugo o lisos,  rey o carneros.

El poeta Stesicoro afirmó con respecto a este juego, que el “ocho es de mal fario”, en referencia al mal agüero que supone ver jugando a las tabas a ocho personas: la razón que da es porque en su ciudad, Himer, para cavar una tumba se requería ocho braceros trabajando simultáneamente.

Valga decir escuetamente el juego de las tabas:

Al comienzo del juego, se pone sobre la mesa lo que se acuerde entre todos (1 moneda, 1 carta, dos o lo que sea). Antiguamente se ponía una moneda de 25 céntimos o una carta o carpeta (la parte de arriba de la caja de cerillas)

 

Se lanza la taba y según la cara que quede sobre la mesa, ocurre lo siguiente:

 

Las caras de la taba.

 

Panza: sacas una moneda de la mesa.

Jete: metes una moneda.

Verdugo: metes el doble de lo que hay en la mesa.

Rey: te llevas todo.

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