HONOR DE LA MUJER EN FUENTEOVEJUNA

Fuenteovejuna

El honor es un tema que se puede encontrar en muchas obras del Siglo de Oro.

 

Fuenteovejuna el de Lope de Vega no es una excepción. En esta obra, podemos ver el honor del pueblo, después de la muerte del Comendador. La diferencia entre Fuenteovejuna y muchas de otras es que también aparece el sentido del honor de las mujeres, especialmente el de Laurencia. En la obra hay partes que muestran claramente que las mujeres mantienen una posición de honor  más alta que la de los hombres.  Por ejemplo, el ejército de las mujeres y las voces y palabras de las mujeres son símbolos fuertes del poder y del honor.  Normalmente, encontramos los hombres con el poder en sus manos, especialmente los hombres de las clases altas. Pero al honor no siempre acompaña el poder. En algunas obras como La Numancia y Fuenteovejuna, es fácil ver que las personas de las clases bajas tienen el honor (lo más importante), mientras que las personas de las clases altas intentan mantener solo la posición del poder. Las mujeres mantienen su honor durante la obra, y ganan más honor hacia el final de la obra. Con su poder, intentan animar a los hombres del pueblo a luchar por su honor. El pueblo entero recupera el honor al final como resultado de las acciones de las mujeres. Se puede ver una mujer independiente y poderosa en el personaje de Laurencia. Ella apoya la idea del honor, en relación con las mujeres y también con los campesinos.

 

    Desde el principio de Fuenteovejuna el Comendador, un hombre con mucho poder, está enamorado de Laurencia. Ella no quiere tener nada con él. Laurencia habla con su amiga, Pascuala, y le dice que ella nunca querrá verlo, que los hombres están llenos de trucos. Sigue Laurencia: “Porque todo su cuidado,/ después de darnos disgusto,/ es anochecer con gusto/ y amanecer con enfado” (Lope de Vega 82, v.245-248).  La primera conversación entre las dos mujeres termina cuando Laurencia dice: “No fiarse de ninguno” (Lope de Vega 82, v.273). Ya se puede ver que estas mujeres de Fuenteovejuna tienen un papel y carácter independiente. No se fían de los hombres, y por eso sienten que no les necesitan. No tienen aspiraciones de estar con hombres, especialmente con hombres de poder, como las mujeres típicas de las obras del Siglo de Oro.

 

    Esta actitud hacia los hombres sigue en el final del acto primero cuando el Comendador habla con Laurencia y Pascuala.  El Comendador pregunta: “¿Mías no sois?” Pascuala contesta: “Sí, señor; mas no para casos tales” (Lope de Vega 91, v.603-604). Pascuala reconoce que ella es inferior a él en cuanto a la clase social. Él es un noble y ella es una campesina. Sin embargo, ella le dice que no es un objeto sexual sobre el que él puede tener control. El Comendador no puede tomar decisiones sobre las relaciones con esas mujeres, algo extraño porque está acostumbrado a tener control sobre todos los aspectos de la vida de la gente. La conversación termina cuando Laurencia dice (en referencia al Comendador): “Reviente de mal dolor” (Lope de Vega, 91). Estos sentimientos no son sólo hacia el Comendador, sino hacia los hombres en general, incluyendo a Frondoso.

Everett Hesse, autor de The Comedia and Points of View escribe: “At first Laurencia disdains all men, not only the bothersome Comendador who foists his unwanted villanas, but also Frondoso, thepeasant who is courting her with intentions of marriage” (29). Otra vez se puede ver que las mujeres no son típicas, tienen sus propias ideas y ponen a todos los hombres en la misma categoría. Ellas ven a un hombre como a todos los demás y creen que no son necesarios en sus vidas.

Sin embargo, Laurencia tiene un cambio de mentalidad cuando Frondoso le ayuda a escapar del Comendador y dice: “Los hombres aborrecía,/ Mengo; mas desde aquel día/ los miro con otra cara” (Lope de Vega 105, v.1156-1157).  Hesse dice: “It is obvious that Laurencia has learned in this violent and dramatic episode to differentiate between the Comendador’s lust and Frondoso’s love” . Laurencia aprende que el Comendador no le quiere de la misma manera que Frondoso. El Comendador solo quiere demostrar que tiene suficiente poder, que puede tener cualquier cosa o mujer. Cuando Frondoso asiste a Laurencia a escapar del Comendador, es obvio que la quiere y la está ayudando, porque está preocupado por su vida. Lo opuesto es el Comendador, que sólo quiere estar con ella para demostrar su posición de poder.

 

    Aunque Laurencia y Pascuala pueden hablar con libertad de su enojo hacia algunos de los hombres, al mismo tiempo les temen. Cuando otra mujer, Jacinta, necesita asistencia para escapar del Comendador, Pascuala dice: “Yo no soy hombre/ que te pueda defender” (Lope de Vega 107, v.1198-1199). Antes, Laurencia dice: “Pues Jacinta, Dios te libre;/ que cuando contigo es libre,/ conmigo será cruel” (Lope de Vega 106, v.1195-1197). Hesse explica: “Laurencia and the village women are reluctant to venture forth alone in thevillage by fear of being molested and harassed sexually by the Comendador” (Hesse 79).

 

Pueden hablar de sus sentimientos hacia los hombres, pero son realistas también porque saben que en la sociedad, los hombres, especialmente  los que tienen poder, pueden tener control físicamente de las mujeres, y ellas no quieren ponerse en situaciones peligrosas.

 

    Poco después, Laurencia y Frondoso deciden casarse.  Durante la boda, Laurencia es capturada por los criados del Comendador y nadie intenta salvarla. El discurso más famoso en Fuenteovejuna ocurre después de que Laurencia escapa y explica qué pasó cuando el Comendador la capturó y cómo su padre no hizo nada para ayudarle. Este es el momento más importante para ver la fuerza y el poder de la mujer. Vemos el fracaso de los hombres al intentar proteger a las mujeres, y por eso ellos pierden su posición de “hombres.” Escribe Yvonne Yarbro-Bejarano en su libro Feminism and the Honor Plays of Lope de Vega: “The men of Fuenteovejuna have lost male status because they have failed in the performance of masculine gender attributes: to protect their women and avenge their unauthorized sexual use”. En el discurso de Laurencia, ella dice que Esteban no es su padre, él ha perdido su papel como padre porque no intentó salvarla. Ella dice: “No me nombres tu hija…/por muchas razones,/ y sean las principales:/ porque dejas que me roben/ tiranos sin que me vengues,/ traidores sin que me cobres” (Lope de Vega 121, v.1724; 1725-1729). Si los hombres no pueden comportarse de una manera responsable, las mujeres, especialmente Laurencia, sienten que deben separarse de ellos.

 

    El discurso está lleno de insultos hacia los hombres y los pone en una posición baja. Las mujeres ganan honor y Laurencia dice a los hombres que han perdido su honor y piensa que comenzarán a intentar ganarlo otra vez. Alix  Ingber, en un ensayo, “Courtesy, Altruism, and Honor: A New Reading of Lope de  Vega’s Fuenteovejuna” explica: “She directs her attack toward each elder as an  individual who must protect and defend his own honor as a man. She chooses  just those insults which threaten their hombría, their claim to honor within their social group, their ability to protect their women…” (2). Cuando los hombres pierden su posición de “hombre”, al mismo tiempo, pierden su honor, mientras las mujeres ganan ese honor. Son campesinos, entonces no tienen el honor a causa de la riqueza o el poder, tienen que ganárselo con su papel de “hombres fuertes.”

Laurencia muestra el poder que tiene cuando escapa del Comendador. A lo largo de toda la obra, el Comendador quiere estar con ella, y Laurencia nunca quiere estar con él. Henryk Ziomek, en su libro A History of Spanish Golden Age Drama comenta: “Lope de Vega also portrayed virtuous women, who, with the characteristics of Roman matrons, are capable of resisting the advances of a king” (Ziomek 45). Aunque es típico que una mujer pobre quería estar con un hombre rico y poderoso, Laurencia no tiene interés en el Comendador. Además, tiene fuerza para explicar claramente a la gente sus sentimientos contra este fenómeno.

 

    Después de escapar, Laurencia aparece “desmelenada” y dice a los hombres: “Dejadme entrar, que bien puedo,/ en consejo de los hombres;/ que bien puede una mujer,/ si no a dar voto, a dar voces./ ¿Conocéisme?” (Lope de Vega 120, v.1714-1718). Ella sabe que una mujer no tiene voto, pero cree que los hombres deben escucharla al menos. Laurencia cree que deben escucharla, porque sabe que tiene que proteger el honor de la mujer y el honor de los campesinos. Quiere explicar a los hombres que es su culpa que ella haya perdido su honor. Sigue defendiendo los derechos de las mujeres, explicando que tienen que luchar sin los hombres y dice: “¡Vive Dios, que he de trazar/ que solas mujeres cobren/ la honra de estos tiranos,/ la sangre de estos traidores…” (Lope de Vega 122, v.1776-1778). Si los hombres no pueden ayudar, las mujeres tienen que ser independientes y fuertes y luchar solas. En vez de ser como una mujer “tradicional” que quiere estar con un hombre de mucho poder y autoridad, Laurencia reúne un ejército de mujeres para luchar contra el poder de los nobles. Piensa que si los hombres no van a luchar por el honor, las mujeres necesitan llevar la iniciativa. Ella toma el control de las acciones de los campesinos. Ingber dice al respecto: “Laurencia, seeing her own honor threatened, incites the leaders of Fuenteovejuna into an open rebellion against its rightful figure of authority”.

 

    Después del discurso de Laurencia, los hombres sienten que su posición está amenazada.  Han perdido su honor y necesitan recuperarlo otra vez. Sienten vergüenza de que las mujeres tengan el poder y el control de los campesinos. Los hombres necesitan sentir que están en una posición más alta que la de las mujeres para defender a los campesinos. Laurencia y las mujeres quieren luchar contra los nobles que amenazan su honor. Julio Matas escribe en un ensayo, “El honor en Fuenteovejuna y la tragedia del Comendador”: “Laurencia jugará al final, muy a tono con su particular posición y , el papel de agitadora, y de capitana del escuadrón de mujeres que asalta el castillo del Comendador”. Cuando los hombres ven que las mujeres están intentando recuperar su honor, otra vez deciden luchar también. Al mismo tiempo, Laurencia está preparando su ejército de mujeres. Dice: “¡Ah mujeres de la villa! ¡Acudid, por que se cobre/ vuestro honor, acudid todas! (Lope de Vega 123, v. 1818-1820). Los hombres buscan al Comendador. Cuando los hombres salen, las mujeres entran y encuentran al Comendador. Otra vez, muestran que son diferentes de las mujeres típicas y se comportan en una manera salvaje, normalmente una acción típica de los hombres. Las mujeres le matan a Comendador, un trabajo que los hombres normalmente hacen. 

 

Laurencia sigue hablando de la fuerza de la mujer, y dice que no son mujeres sino soldados.  Dice: “Parad en este puesto de esperanzas,/ soldados atrevidos, no mujeres.” Pascuala responde: “¿Los que mujeres son en las venganzas,/ en él beban su sangre, es bien que esperes?” Sigue hablando Jacinta: “Su cuerpo recojamos en las lanzas” (Lope de Vega 125, v.1890-1894). Después de todos los insultos que las mujeres dijeron a los hombres, tienen la oportunidad de castigar físicamente al hombre que es la causa de muchos de sus problemas.

 

    Al final, las mujeres muestran que tienen la capacidad de mantener el honor, sin la asistencia de los hombres. Los hombres dependen de las mujeres para recuperar el honor del pueblo. Al contrario de muchas obras de este tiempo, las mujeres muestran su poder, tienen un papel que es pertinente a la obra, y durante una gran parte de la obra están en un nivel más alto que el hombre. Prueban que los hombres no siempre pueden tener control de la situación. Las mujeres no sólo muestran su fuerza, sino que recuperan lo más importante: el honor perdido. Es la fuerza de la mujer la que es la causa de que se recupere el honor, no sólo de las mujeres sino del  pueblo y los campesinos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.