El mentidero espiritual IMPLORACION I

Ojalá que escuchásemos la música que Él mueve, a lo largo del camino.
Que aprendiésemos a descubrir la hermosura prendida de los cielos, y la vida que se levanta en el corazón del hombre.
Que pudiésemos descubrir la huella de sus pasos, y aspirar el aroma de su tránsito en la palabra de todas las cosas.
Ojalá pudiéramos saber abandonarnos, como eternos peregrinos de nuestras vidas, y esperar el amor de Él, que envuelve desde la amanecida hasta el ocaso.
Seamos remanso del peregrino.

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