“RUTA POR LOS CASTILLOS DE PENELLA A GUADALEST”

RUTA POR LOS CASTILLOS DE PENELLA, CONCENTAINA, MURO DE ALCOY, BENIARRES, PERPUTXENT, PLANES, ALMUDAINA, TRAVADELL, CONFIDES Y GUADALEST-DEL REY

A lo largo de la historia, estas tierras fueron sufridas, repletas de luchas fronterizas, de castillos y atalayas guardianes de aquellos caminos que ahora se convirtieron en asfalto y cemento.

Castillo de Penella

Desde el siglo XIII, este castillo contempla una amplia comarca alicantina. La licencia de construcción del castillo fue otorgada en 1271, en la que el rey Jaime I concede a Ponç Guillem de Vilafranca las alquerías de Penella y Forminyà, le asigna un territorio entre el dominio del castillo de Alcoi y Penaguila, así como el permiso para construir en la roca de ‘Peniella’ un castillo o torre.  Jaime I quería evitar que se repitiese las revueltas moriscas de los años 1248 y 1268.  El monarca llevó una política amplia de posesiones y repartiéndolas entre sus caballeros y nuevos colonos, reforzando a su vez las zonas limítrofes con las aljamas sacarrenas.

Castillo de Concentaina y Palacio Ducal

El castillo está situado en el cerro de San Cristóbal o de La Penyeta Blanca, es un edificio de estilo gótico valenciano militar. Construido a finales del siglo XIII y principios del XIV, sobre los restos de otras construcciones defensivas anteriores de origen musulmán. En la revuelta mudéjar de 1303 fue saqueado e incendiado.

 

 

 

El Palacio de los Condes  está cnstruido sobre un antiguo edificio musulmán del siglo XII. El primer edificio gótico fue construido en la segunda mitad del siglo XIII por el gran Almirante de la Corona de Aragón, Roger de Lauria, primer señor feudal de la Villa de Cocentaina. En la segunda mitad del siglo XV, cuando Cocentaina pasa a ser Condado y propiedad de la familia Corella, se realizan grandes obras de reforma y ampliación dándole el aspecto que vemos hoy en día.

Castillo Muro de Alcoy

El castillo está integrado dentro del núcleo de la villa, sus orígenes se remontan al siglo XI. Se habla de la villa en documentos antiguos: El 18 de septiembre de 1240, fecha anterior a la de la conquista de la zona, Jaime I de Aragón donaba la villa de Muro a un musulmán de Játiva: Çalema Hoto. Tras apoderarse del valle, muchos señores de los que formaban las huestes del Conquistador fueron favorecidos con posesiones en el lugar. En 1291, el rey Jaime II elevó a Roger de Lauria a la categoría de señor feudal del reino de Valencia con la donación de la villa de Cocentaina y sus alquerías, entre las que figuraba el lugar de Muro. El señorío fue pasando por las manos de las casas de Lauria, Jérica y de la real de Aragón. El Rey Alfonso el Magnánimo vendió la villa y baronía de Cocentaina a Eiximén Pérez de Corella en 1448, con quien el señorío entró en posesión de la casa que mayor influencia ha tenido en su historia; aún hoy sus descendientes ostentan el título de condes de Cocentaina.

Castillo de Barcella-Beniarrés

Sus orígenes musulmanes lo hacen datar sobre el siglo XII. Conquistado por Jaime I de Aragón el año 1253, estuvo integrado por moriscos hasta el año 1609 cuando fueron expulsados. Fue del señor de Beni Arráez (Beniarrés), el musulmán convertido al cristianismo llamado Almudino que perderá el lugar (debido a unas deudas contraídas) a favor de Ponç Guillem de Vilafranca, quien se lo apropió sin esperar sentencia del Justícia, por lo que Jaime I ordenó su resustitución. Dependió jurisdiccionalmente del castillo de Perpuchent, que fue concedido a Gil Garcés II de Azagra el 1259 por parte de Jaime I, debido a la primera revuelta de Al-Azraq. Posteriormente pasaría por las manos de distintos señores cristianos y de la orden de Montesa.

Rincones para ver en sus cercanías:

Castillo de Perputxent

La fortaleza, de origen musulmán, está fechada en el siglo XI. Desde esta se controla el valle de Perputxent, siendo una de las fortalez más imponentes de toda la zona.

Este castillo, junto con otros de la comarca, fue un lugar importante en la resistencia y revueltas de Al-Azraq. El 4 de abril de 1244 se firmó el tratado del Pouet entre dicho caudillo musulmán y Alfonso, hijo de Jaime I, por el que Al-Azraq mantenía control de este y de otros castillos de la zona durante tres años.

Rincones para ver en sus cercanías:

Castillo de Planes

Este castillo sirvió para controlar el paso del río Serpis. De origen musulman fue construido en el siglo XII.Conquistado por las tropas de Jaime I el Conquistador alrededor de 1.244. Sus primeros propietarios, a los que se les entregó las villas, el castillo y la torre por parte del propio monarca aragonés, fue la familia Garcés.

En el año 1.260, y ante la importancia estratégica del castillo de Planes, el rey decidió cambiar la propiedad a los Garcés por Perputxent, su castillo y alquería, en lo que hoy es la población de Lorcha, situada también en la comarca de El Comtat. A continuación, Jaime I, lo cedería a Doña Teresa Gil de Vidaura.

Torre de Almudaina

Construida en época islámica medieval, la torre formaba parte del recinto fortificado (cortig) de la pequeña alquería existente. La población era entonces conocida como ‘al-Mudayyina’: la ciudadela, nombre del que procede la actual Almudaina.

Castillo de Travadell

De origen indiscutible musulmán, de entre los siglos XII y XIII. Las posteriores modificaciones cristianas de la fortificación la dotaron de la actual torre.

 Fue reconquistada por Jaime I al mismo tiempo que el resto de la comarca, y a pesar de ser repoblada con cristianos en 1243, los habitantes musulmanes continuaron en el lugar hasta la expulsión de los moriscos. El señorío fue propiedad, entre otros, del marqués de Guadalest y del marqués de Ariza. El castillo de Travadell dominaba estratégicamente el angosto Paso del Mur, en el valle del Travadell.

Castillo de Confides

Conocido con el nombre de Castillo de Alfofra, como se conocía al poblado cercano a la fortaleza antes de la construcción de la actual Confrides.

La edificación deriva del de la alquería musulmana del rey Al-Azrac, origen del actual Confrides.

Tras ser conquistado por Jaume I en 1264, el castillo fue donado a Vidal de Sarrià como un enclave fundamental en la salvaguarda de las comunicaciones entre La Marina y la Foia d’Alcoi, aunque a partir de entonces sufrió una profunda reforma. Tuvo un destacado papel durante las revueltas de moriscos, que opusieron una fuerte resistencia armada al decreto de expulsión de 1609, refugiándose en las montañas de la Vall de Laguart.

Rincones para ver en sus cercanías:

Castillo de Guadalest-del Rey

fue conquistado por los cristianos a mediados del siglo XIII.

 

El rey Jaime II de Aragón donó en feudo el castillo de Guadalest a Bernardo de Sarriá en 1293, momento en que empezó un período de 42 años durante el cual el castillo y toda la comarca llegaron a pertenecer a la familia Sarriá.

En 1335, el castillo pasó a la Corona, quien lo vendió al Infante Don Pedro; de éste pasó a su hijo, el primer Duque de Gandía, y a la muerte del último Duque Real de Gandía, a la familia Cardona. Los Cardona llegaron a ser Almirantes de Aragón; en 1543 Carlos I concedió a Sancho de Cardona para sí y sus sucesores perpetuamente el título de Marqueses de Guadalest. El marquesado incluía un gran número de poblaciones de toda la comarca.

Hasta la expulsión de los moriscos (1609) tuvo una abundante población islámica bajo el señorío de distintos nobles aragoneses.

La gastronomía de la zona

PERICANA:

Ingredientes para cuatro comensales

2 capellanes

2 dientes ajo

1/2 ñora

4 pimientos secos – choriceros

60 ml un buen aceite de Oliva

 

REALIZACIÓN:

-En una sartén con aceite caliente, e pasan los capellanes por los dos lados y se retiran.

-Lo mismo con los pimientos y con la 1/2 ñora cuidando de que no se quemen   y cuidando de dejarlos algo tostados.

-Dejamos que el capellán y los pimientos se enfríen.

-Mientras pelar y picar el ajo. Se abren los pimientos y se les quitan las semillas y cuando están limpios los picamos a trozos diminutos.

-Desmigamos el capellán dejando solo las mollitas. Sin espinas y sin cabeza ni nada.

-Ponemos en un bol el capellán desmigado, el ajo picado, la ñora y los pimientos picados.

-Añadir aceite de oliva hasta que se quede todo cubierto.

-Y luego pones en un lado la pericana un Ali Oli y tostas de pan de pueblo.

-Después el comensal solo tiene que untarse la tostada con ajo y pericana

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *