HAIKUS DE JESÚS MALIA GANDIAGA

Haikus

También el águila

se observa y reconoce

sobre las aguas.

 

¡Si se zambullen

los pétalos de rosa

en la cascada…!

 

Miro la nieve.

Invierto mi energía

en aclararme.

 

¡Levanta el vuelo!

Si el viento te regresa

¿qué, mariposa?

 

En ti me aprendo.

Despréndete, cascada,

para enseñarme.

¡Están tan cerca…!

Mas no alcanza el mar bravo

a las estrellas.

 

Como las copas

soportan a los copos

inesperados.

 

No solo peces,

también cobija el río

a las estrellas.

 

Ha regresado.

Hoy vuelve a lavarme

la misma lágrima.

 

¡Canta, poeta,

no se pierde tu canto,

vibra en el agua!

Viene la noche

a coronar las flores

con luna llena.

 

¡Quema tus sueños!

Antes de que al ocaso

se desvanezcan.

 

No pases sed.

Exprime alguna nube

sobre tu lengua.

 

No como el roble,

¡humillo mi cabeza

ante las flores!

 

Serás veloz,

mas no pierde tu estela

el caracol.

 

La mariposa

vuela con alas, yo

soy como el polvo.

 

¿Es tu agonía?

¡Canta siempre, cigarra,

que aún dura el día!

 

¡No por su olor

se posa mariposa

en una flor!

 

Tú, mariposa,

elige el camino

que seguiremos.

 

Aunque me hieles,

yo no callo el prodigio,

viento inclemente.

Camina, duerme,

luego ven a mi verso,

a recogerte.

 

¡Canta, cereza,

tú que sabes cantar

al dar en tierra!

 

Todas las lunas,

la canción del arroyo

mezca mi cuna.

 

El río llena,

y le crecen los árboles

en la ribera.

 

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