XI RUTA CERVANTINOQUIJOTESCA DE FUENCALIENTE (Ciudad Real) HASTA ALMAGRO (Ciudad Real)

Sierra Morena

El paso y estancia de Don Quijote y Sancho y de algunos más de los personajes del libro cervantino por Sierra Morena confieren una importancia excepcional a la obra y hacen de ella uno de los libros con mayor y profundo sentido de la actualidad que puedan concebirse.

Sierra Morena significa y entraña la idea de desierto y paisaje y soledad y silencio y libertad de pensamiento y de comportamiento y lejanía y cercanía a la vez y sobre todo naturaleza y plenitud, con la correspondiente dosis de sacrificio y desprendimiento de si para poder hallarse  a sí mismo.

“Sábete, Sancho, que no es hombre más que otro que si no hace más que otro. Todas estas borrascas que nos suceden son señales de que presto a deserenar el tiempo y han de sucedernos bien las cosas; porque es posible que ni el mal ni el bien sean durables y de aquí se sigue que,  habiendo durado mucho el mal, el bien esté ya cerca. Así que no debes congojarte por las desgracias que a mi me suceden, pues a ti no te cabe parte de ellas”.

Con estos pensamientos Don Quijote decide aprovechar la convivencia y desea adentrarse en Sierra Morena para someterse a un proceso de catarsis y clasificar su actitud en relación con su vocación y trabajo.

Fuencaliente

Sierra Morena es la cordillera que separa a Castilla-La Mancha de su vecina Andalucía. Los romanos la llamaron “Mons Marianus” Y hay una leyenda que refiere, después de la batalla de las Navas de Tolosa, a un soldado de Cabezarrubias del Puerto, que al bañarse en una de las charcas existentes en la villa de Fuencaliente se curó de una enfermedad sarnosa que había contraído, gracias a la mediación de una virgen que cerca de las charcas se le había aparecido y que habría de ser invocada como Nuestra Señora de los Baños.

En las cercanías de Fuencaliente se encuentran los parajes de el Valle de Alcudia, con restos de pinturas ideográficas y prehistóricas de tipo esquemático. Algunos cervantistas situan el lugar del retiro que se impuso Don Quijote en Sierra Morena.

Brazatortas

Brazalotas, está situado en el corazón del Valle de Alcúdia y dicen que fue aquí por donde Cervantes plasmó la aventura de los Batanes narrada en el capítulo 20 de la I parte con el título: “de la jamás vista ni oida aventura que con más poco peligro fue acabada de famoso caballero en el mundo como la que acabó el valerso Don Quijote de La Mancha.

La coplilla popular se venga de la autoridad del alcalde y familia de esta manera:

La mujer del alcalde

de Brazatortas

tiene las manos negras

de asar bellotas.

Caracuel y Villamayor de Calatrava

Con rumbo a Caracuel y dejando Almodovar del Campo, se pasa por Villamayor de Calatrava hasta llegar a Caracuel, citado por Don Quijote, en donde se conserva vivo el recuerdo del poeta Garcilaso de la Vega.

Corral de Calatrava

Más adelante nos topamos con Corral de Calatrava (Cervantes la conocería como Corral de Caracuel  dentro de la Encomienda de Caracuel, ubicada junto al Castillo de Caracuel, situada junto a un corral que servia de herradero de vacas y que dio nombre al lugar ), que nos da la bienvenida con su  iglesia parroquial dedicada a Nuestra Señora de la Anunciación. del siglo XV y XVI.

Cruzamos por un puente, el de las Ovejas, que de seguro los cascos del jumento, jaco o jamelgo que llevase Cervantes tuvieron que cruzarlo.

Nos vamos hacia el Santuario de Nuestra Señora de Alarcos antes de entrar en Ciudad Real. El santuario se asienta en una zona repleta de historia que contempló el escenario en el que los ejércitos de Alfonso VIII fueron derrotados el 19 de julio de 1195 por los almohades de  Abū Ya’qūb Yūsuf al-Mansūr (Yusuf II), y que supuso el freno de la reconquista española hasta llegar la batalla de las Navas de Tolosa en el 1212.

Ciudad Real

Ciudad Real (antigua Villa Real), se fundó por Alfonso X el Sabio en 1255. Está asentada sobre en antiguo Pozuelo de Don Gil, como villa de realengo, con el fin de equilibrar el inmenso poderío de las Órdenes Militares de Calatrava, San Juan y Santiago. Fue dotada de muy señalados privilegios y Alfonso XI reunió Cortes en 1346 concediéndole el título de ciudad Juan II de Castilla en 1420.

En el capítulo XIII de la Segunda Parte, “donde se prosigue la aventura del Caballero del Bosque, nuevo y suave coloquio que pasó entre los dos escuderos”, Sancho, pletórico de sabiduría vitivinícola, “empinando la bota, puesta en la boca, estuvo mirando las estrellas un cuarto de hora y en acabando de beber, dejó caer la cabeza a un lado y dando un gran suspiro dijo: “Dígame, señor, por el siglo de lo que más quiera, ¿esta vino es de Ciudad Real? ¡Bravo mojón! –respondió el del Bosque. En verdad que no es de otra parte, y que tiene algunos años de antigüedad”.

Las murallas de Ciudad Real tuvieron 130 torreones y 4,5 km. De perímetro.

De Ciudad Real, partimos hacia Miguelturra, pueblo mencionado en el capítulo 47 de  la Segunda Parte del Quijote:

“Levantándose en pie el gobernadore, asió la silla en que estaba sentado y dijo: ¡Voto a tal, don patán rústico y mal mirado, que si no os apartáis y escondéis luego, de mi presencia, que con esta silla os rompa y abra la cabeza! ¡Hi de puta, bellaco, pintor del mismo demonio!. Y ¿a estas horas te vienes a pedirme seiscientos ducados? Y ¿dónde los tengo yo, hediondo? Y, ¿pr qué te los habría de dar aunque los tuviera, socarrón y mentecato? ¿qué se me da a mí de Miguelturra, ni del todo el linaje de los Perlerines?  ¡Va de mi, digo, si no por vida del Duque, mi señor, que haga lo que tengo dicho! Tu no debes de ser de Miguelturra, sino algún socarrón que para tentarme te ha enviado aquí el infierno.

Miguelturra

Miguelturra nos muestra lo que Cervantes tuvo que ver con sus ojos y después se lo dio a ver a Don Quijote y Sancho. Esta villa intentó a través de la Órden de Calatrava anular a bienprotegida por los reyes “Villa Real” sin conseguirlo.  Es muy probable que su origen  fuese la antigua Aquilice romana, como refleja Mariano Mondéjar Soto en su libro Miguelturra: Historia y Tradición, pero hasta el momento esta afirmación es una teoría a demostrar. Parece más que probable la ocupación de la localidad por parte de los árabes, antes de la reconquista de este territorio, como vendrían a demostrar algunos restos de cerámica árabe encontrados en los alrededores de la iglesia del Cristo de la Misericordia y la denominación tradicional, que aún pervive, de una zona de la población: El Serrallo.  Aquí podremos pasear por sus antiguas calles y visitar la iglesia parroquial antes de tomar el camino de Almagro pasando por Pozuelo de Calatrava y sus ya viejos baños termales.

Almagro

Almagro muestra una gran riqueza a los peregrinos que pasan por sus tierras. Una de las procedencias etimológicas populares del topónimo cuenta con una que hace referencia a “milagro”, otros del árabe “al-Magra” o “arcilla roja” o de “al-Magrib” o “puesta del sol” con alusión a la oración musulmana que se efectúa a tal hora.

Almagro fue sede de la Órden de Calatrava y hay una canción popular que dice:

Soy de Almagro, soy de Almagro,

soy de la tierra manchega,

donde se fabrican encajes

y guisan las berenjenas.

Yo no se lo que tienen

Esta de Almagro,

que hasta el agua bendita

toman con garbo.

La reina Doña Juana, cuando pasó por Almagro a mediados del siglo XVI, enseñaron a las almagreñas el difícil y eximio arte de manejar los bolillos.

En el capítulo XI de la Primera Parte del Quijote, cuando este alaba y magnifica las maravillas de la Edad de Oro, refiere que “la ley del encaje aún no se había asentado en el entendimiento del juez, porque entonces no había que juzgar ni ser juzgado”.

Es de suponer que Cervantes pensara en las labores de la artesanía almagreña, tan apreciada en la Corte de España.

Almagro nos abre las puertas a aquel siglo de Oro a través de su teatro de Comedias, aunque no se sabe si Cervantes lo llegó a conocer ya que este teatro dicen, no se sabe bien, que data del 1626 y nuestro amigo cervantino murió en 1616, pero ahí está maravilloso y único en el mundo.

Almagro tiene una plaza mayor  que reproduce el aire nórdico y marinero del espíritu de los Fucares, banqueros alemanes del emperador Carlos V. Está formada por 85 columnas de piedra. Y no hay que olvidarse del resto de conventos, iglesias como la de La Madre de Dios relacionada con los recuerdos de Diego de Almagro

 

 

Caminos de la Mancha

One Reply to “XI RUTA CERVANTINOQUIJOTESCA DE FUENCALIENTE (Ciudad Real) HASTA ALMAGRO (Ciudad Real)”

  1. Una gran descripción de una ruta por tierras manchegas. En ella se vislumbra la imágen de Cervantes precedida por la de los protagonistas de su obra magna: Don Quijote y Sancho. Pocas personas conocen la zona volcánica de la provincia de Ciudad Real y que aquí se menciona con los baños de Pozuelo de Calatrava.

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