ESTOCOLMO, SÍNDROME, por Adán Echevarría

Yo la golpeaba tanto, la sobajaba y estropeaba tanto, que por eso mantuvimos una relación durante poco más de diez años, a pesar de que yo era casado. Los primeros cinco años apenas le dedicaba algunas horas entre semana (los ‘findes’ eran para mis hijos), siempre fue así mientras vivimos en la misma ciudad. Lo […]