EL ORÁCULO GALÁCTICO DE PISCIS, por Marisa Requena

PISCIS

Piscis (los peces) es una constelación del zodiaco ubicada entre Aquarius al oeste y Aries hacia el este. , su estrella más brillante es η Piscium, conocida también por el nombre de origen babilonio Kullat Nunu. La Estrella de Van Maanen, la tercera enana blanca más cercana a la Tierra, se encuentra en esta constelación; a 14,1 años luz de distancia, es la enana blanca solitaria.

El astrónomo griego Eratóstenes (nacido en el año 276 a. C.) nos cuenta que el origen del simbolismo del pez está en un gran pez que salvó a Derceto (una diosa asiria que era mitad pez mitad mujer), cuando ésta cayó en una laguna. En esta versión, Derceto era considerada hija de Afrodita.

La versión de Higino, en cambio, se basaba en el mito de Venus y su hijo Cupido (en la mitología griega, Afrodita y Eros). Estas dos figuras mitológicas fueron sorprendidas por el monstruo Tifón, pero Venus sabía que podrían escapar por el agua. Cogió a Cupido y se sumergió en el agua, donde ambos se transformaron en peces. Para asegurarse de que no se perderían, se ataron con una cuerda. En el cielo vemos, por lo tanto, a madre e hijo, unidos por una cuerda.

 

Sabes mi nombre, pero no mi historia.

Si me aburro…molesto y listo.

Tú…trátame bien y te trataré bien, trátame como un juego y te mostraré como se juega.

 

Sois dos pescados en una misma persona, con lo cual, con la cantidad de Piscis que habéis en el mundo…estáis multiplicados con kilos de pescados en conjunto y en todas las clases: boquerones, anchoas, truchas, cachalotes, besugos…. Pero hay algo que os caracteriza en general, porque, seáis del especimen piscícola que sea, todos coincidis en que nadáis, individualmente, en direcciones opuestas y cambiáis el rumbo contradictoriamente, según vaya la corriente. Con lo que…, las malas lenguas intercelestiales (que las hay, ¡oye!), dicen eso de que los Piscis nadan de nada, que nadan, nadan, ósea, que flotan por nada, pero que nada de nada más, ya que os cuesta saber cual es vuestro rumbo en la vida con la corriente adecuada a seguir. ¿No se traduciría todo esto en desorientación seguida de inseguridad o inseguridad desorientada? ¡Ufff qué lio!. Vamos ha quedarnos con que la mayoría de vosotros nadáis muy perdidos y ya está.

Sois unas buenas criaturas-pez y muy majas personas-pez al mismo tiempo y además sabéis haceros de querer pero difícilmente de entender. Sois los que inventásteis eso de aprender a llorar antes que a andar. Precursores del lloriqueo compasivo hacia el resto de los mortales, y de la autocompasión aplicada. ¿Habrá en esto algo de victimismo? Pero mejor no profundicemos no sea cosa que podáis ahogaros (Sois los reyes del caos y las complicaciones. Además, salís por ahí sin el flotador puesto o un minúsculo submarino que os ampare).

 

Firma atentamente EL CONSJO DEL ORÁCULO GALÁCTICO.

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