LA POESÍA DE CONCEPCIÓN ARENAL, por Nicolás del Hierro

CONCEPCIÓN ARENAL (1820 – 1893)

Música: Variada

“Abrid Escuelas y se Cerrarán Cárceles”  

Estamos seguros de que hoy no debemos situar aquí como un vivo ejemplo de la actual poesía la que en su día escribiera Concepción Arenal. Pero sí consideramos un deber el ubicar sus razonamientos, obra social y lucha en pro de la mujer y de la cultura, al tiempo que reconocer su actitud en un mundo y un estado de tan cerradas puertas a la misma.

Nacida en El Ferrol y huérfana de padre cuando fuera una niña, trasladada posteriormente la familia a Madrid, no olvidemos que Concepción habría de vestirse de hombre para poder tomar sus clases en la Facultad de Derecho. Su gran suerte fue encontrar allí mismo el amor en Fernando García Carrasco, otro abogado y periodista liberal capaz de entender y aceptar la actitud combativa de la novia y más tarde esposa frente a las injusticias de su época. Concepción Arenal no sólo abrió las puertas a las mujeres en la actitud social y laboral, sino que se constituyó en una experta en derecho penitenciario y medicina hospitalaria. Por si fuese poco, escribió novelas, obras de teatro, zarzuelas y poesía. Veamos, como ejemplo unos poemas de tal autora.

EL SOBRIO Y EL GLOTÓN

 

Había en un lugarón

Dos hombres de mucha edad,

Uno de gran sobriedad

Y el otro gran comilón.

 

La mejor salud del mundo

Gozaba siempre el primero.

Estando de Enero a Enero

Débil y enteco el segundo.

 

«¿Por qué el tragón dijo un día

Comiendo yo mucho más

Tú mucho más gordo estás?

No lo comprendo a fe mía.»

 

«Es le replicó el frugal

Y muy presente lo ten,

Porque yo digiero bien,

Porque tú digieres mal.»

 

Haga de esto aplicación

El pedante presumido

Si porque mucho ha leído

Cree tener instrucción,

 

Y siempre que a juzgar fuere

La regla para sí tome:

No nutre lo que se come

Sino lo que se digiere

 

 

IBA UN DÍA CON SU ABUELO

 

Iba un día con su abuelo

paseando un colegial,

y debajo de un peral

halló una pera en el suelo.

 

Mírala, cógela, muerde,

mas presto arroja el bocado

que muy podrida de un lado

estaba y del otro lado, verde.

 

Abuelo,¿como será,

decía el chico escupiendo,

que esta pera que estoy viendo

podrida ,aunque verde, está?

 

El anciano con dulzura

dijo, vínole ese mal

por caerse del peral

sin que estuviese madura.

LA PERA VERDE Y PODRIDA

 

Iba un día con su abuelo

Paseando un colegial,

Y debajo de un peral

Halló una pera en el suelo.

 

Mírala, cógela, muerde,

Mas presto arroja el bocado

Que muy podrido de un lado

Estaba, y del otro verde.

 

«Abuelo, ¿cómo será

Decía el chico escupiendo

Que esta pera que estoy viendo

Podrida aunque verde está?.»

 

El anciano con dulzura

Dijo: «Vínole ese mal

Por caerse del peral

Sin que estuviera madura.»

 

Lo propio sucede al necio

Que estando en la adolescencia

Desatiende la prudencia

De sus padres con desprecio.

 

Al que en sí propio confía

Como en recurso fecundo

E ignorando lo que es inundo

Engólfase en él sin guía.

 

Quien así intenta negar

La veneración debida

En el campo de la vida

Se pudre sin madurar

EL MASTÍN Y EL GALLO

 

Sabido es de cada cual

Que aún mucho más que el caballo.

Entre los vanos, el gallo

Es vanidoso animal.

 

Había en cierto lugar

Uno que el cuello inclinaba

Cuando la puerta pasaba

Por temor de tropezar;

 

Y era risible el temor,

Que en un portón como aquel

No llegaría al dintel

Siendo cien veces mayor.

 

Estábase en el corral

De la casa por guardián

Un juiciosísimo can,

Y cansado de ver tal

 

Díjole: «Señor gigante,

Lleve la cabeza inhiesta,

Que antes de dar con la cresta

Aún ha de crecer bastante.

 

¿No ves como no se baja

Un hombre aunque esté montado,

Y que nunca han tropezado

Los carros que traen paja?

 

¿Cómo, ¡voto a Belcebú!,

Donde no pueden llegar

Imaginas alcanzar

Siendo más pequeño tú?»

 

Quedóse el gallo corrido

No sabiendo qué decir,

Y cuando volvió a salir

Fuese con el cuello erguido;

 

No porque tuviera prisa

Su error de reconocer,

Sino que llegó a temer

Del can machucho la risa.

 

De la ciencia en el umbral

Lo mismísimo se viera

Si puerta visible hubiera

Como había en el corral.

One Reply to “LA POESÍA DE CONCEPCIÓN ARENAL, por Nicolás del Hierro”

  1. Me gusta mucho la poesía y más aún cuando se trata de una portisa o porta quiero saber si hay algún libro y donde se puede conseguir.

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