CLASES SOCIALES Y ACTIVIDADES DE LA MUJER EN AL ANDALUS, por Lourdes Ruiz López

El papel que ejercieron las mujeres en la sociedad de Al andalus, con sus luces y sombras, es un tema lleno de tópicos y datos escasamente contrastados.

En el sistema de valores del Islam Medieval, la supremacía es de la colectividad y su representación, sea política, económica o familiar, recae en el varón, según se establecen en las leyes islámicas.

Desde el punto de vista religioso y ético la mujer musulmana es igual al hombre con los mismos deberes morales y religiosos. En la vida futura, a ambos les esperan los iguales castigos y recompensas. En cuanto al derecho público y de acuerdo con los Malikíes y Sufíes, queda excluida no sólo del poder supremo sino de todos los oficios públicos, a saber: no puede ser juez ni dirigir la oración ,no será predicadora ni tutora matrimonial ,en cambio, si sería tutora de los hijos si el padre así lo autoriza.

Según la doctrina y el hadiz su trabajo es “cuidar y organizar la casa “.Aquí sobresale el papel de la “madre como amantadora y destetadora de hijos”.

Existía una élite social dentro del grupo de la féminas cuyas actividades exceden del ámbito doméstico como son: MUJERES DE LA CORTE, LAS ASCETAS o MÍSTICAS, LAS POETISAS Y LAS ESCLAVAS – CONCUBINAS, éstas al servicio de un soberano.

Las Mujeres de la Corte , aunque son protagonistas ,siempre se les vincula con el estatus social de un hombre o personaje de alto linaje .Se conoce el nombre de esposas ,madres ,hijas o abuelas de los Omeyas de Córdoba ,Reinos de Taifas ,Almohades, del Reino de Granada, como ejemplos tenemos a la esposa de Al Mutamid de Sevilla que influyó políticamente en aquel o la del califa de Córdoba Al Mustakfin quien se dejaba dominar por una mujer perversa. O también la madre de Adb al Allah, según escribe el rey de Granada en sus memorias .Con fuertes perfiles aparece también la sultana madre de Boabdil.

Estas mujeres forman sencillamente el decorado lujoso o estratégico del entorno del soberano, son sus acompañantes oficiales y representan el lujo. Ibn Jaldún enfatiza “con ellas se perpetúa la fuerza de la dinastía.”

En cuanto a las Ascetas y Sabías, la historiografía sólo ha documentado a 116 mujeres especialistas en ciencias religiosas y jurídicas, así como a  otras de artes mecánicas; las que tenían buena letra copiaban el Corán y otros libros .Alguna tuvo conocimientos de medicina aunque con incidencia social limitada. Pertenecían a familias de ulemas o vinculadas a la realeza ,como la hija de Abd al Rahman II llamada Al Balat o Aisa b Qadim que copiaba el Corán y otros libros. Otra mujer excepcional, en el conocimiento del Corán y hadices, fue la hija del alcaide de Loja, quien sería sultana tras su matrimonio con Boabdil.

Las esclavas –concubinas, completaban el entorno doméstico de los grandes personajes, muchas de ellas esposas, madres o hijas de soberanos con nombres ornamentales como Layma (Lima Dulce ), Radiyya (Gozo). El número de servidoras y esclavas de las grandes casas significaba poder y riqueza. En Medina Azahara llegó a haber hasta 6.314 mujeres.

Las esclavas se consideran de dos tipos: las criadas (yawart al jadam ) y las destinadas al placer (yawart al ladda),llamadas también hetarias o esclavas cantoras ,como profesión de lujo y dedicadas plenamente a la complacencia de su señor.

La esposa, sólo tiene el privilegio jurídico de su estatus como tal y madre de los hijos aunque también puede ser desbancada por la concubina cuando ésta se convierte en Umm Walad es decir, en madre.

Dª .Maria Jesús Rubiera, en su libro titulado “Oficios nobles, oficios viles de la mujer en Al andalus “ ,nos sugiere que estos lo serán según la clase social que desempeñe la mujer. El oficio más viejo del mundo será noble, cuando es una princesa como Walada quién lo desempeñe o será vil cuando es una humilde bordadora quién lo ejerza como medio de vida.

No se sabe mucho de la Esposa –Madre éstas son las encargadas de la división del trabajo, de la procreación y el cuidado de los hijos. Les enseñan las primeras letras, tejen, bordan o incluso se dedican a la agricultura. Tras la muerte del esposo si llegara el momento ella es el sostén familiar, se ocupa de la economía. Existen infinidad de casos aunque como curiosidad mencionar a la madre de Almanzor quien tuvo que sacar adelante a su hijo con sus trabajos de hilados o de la lechera madre del poeta Ibn al Labbana , que mantuvo a sus hijos con la venta de leche.

Pierre Guichard ,como estudioso de la época emiral y califal, enfatiza  la importancia de la “hispanización“ de la familia Omeya a través de los sucesivos matrimonios de sus miembros con mujeres de la nobleza visigoda, procedentes del Norte de la Península ,las llamadas “Vasconas “.El papel social de estas mujeres se comprende como “ prenda de paz ,de alianzas “ e incluso de sumisión. Nombremos a Oneca, Suhr, Urraca Sánchez quién tomó el nombre de Abda , Teresa, infanta de León e hija de Vermudo II etc…

El poder económico de las princesas omeyas era tal que podían acceder a la propiedad de bienes muebles e inmuebles por herencias, donaciones, dotes .Muchas financiaron la construcción de mezquitas .Para la administración y gestión de toda esta riqueza se requería los servicios de un zabazoque ,como ejemplo ,Almanzor, que comenzó su fulgurante carrera con “wakil “ de Subh ,esposa de Al Hakam II.

El matrimonio, es considerado en el Islam como el estado ideal de la mujer .Es un contrato que requería una serie de condiciones para ser válido como el consentimiento libre de la novia, que el padre autorizase el matrimonio y la presencia de tres testigos. La dote es una de las clausulas más importantes formando parte del patrimonio privativo de la esposa Se permite hasta cuatro esposas legales y un número indeterminado de concubinas. La mujer es obligada a la monogamia. El repudio es un derecho unilateral del hombre aunque la esposa también puede pedir separación con causas justificadas como son: el marido la trate mal, el hombre padezca impotencia o la locura.

Evidentemente, dependiendo de la categoría socio-económica de la mujer, determinadas tareas domésticas tuvieron mayor o menor incidencia en sus vidas ya que esta giraba en torno a la “maternidad y cuidado del hogar”.

Una de las profesiones más citadas en los textos andalusíes es la textil. Según el derecho islámico, la mujer casada no tenía obligación de tejer, hilar o coser para extraños; la de baja condición preparaba todos estos trabajos para consumo familiar vendiendo el excedente en el zoco.

La Sericultura, conocida en la Península con la llegada de sericultores sirios, desde la invasión musulmana, tuvo gran desarrollo durante el periodo nazarí entre siglos XIII y XV .La Alpujarra granadina se convirtió en el mayor centro de producción de sedas.

Muchas de las profesiones desempeñadas por las mujeres estaban muy condicionadas al no permitírseles salir a la calle con asiduidad, si no es absolutamente necesario, ya que “por encima de todo se cuestionaba su honra “.

Relacionadas con las actividades domésticas tenemos a las panaderas, acarreadoras de agua para el hogar que recogían de fuentes, arroyos, ríos… Las lavanderas ,ha sido una profesión ejercida por la mujer de más baja condición .Este oficio podía en ocasiones cuestionar la honestidad de las mujeres ,por lo que se propiciaban redes de defensa y solidaridad formando grupos habituales de lavado ,no sólo para ayudarse en las tareas ,sino para defenderse de las agresiones sexuales por parte de hombres.

En los baños árabes o hammán, encontramos a las maquilladoras, masajistas peluqueras, vendedoras de productos de belleza…Lugar de purificación religiosa tras un encuentro sexual, la menstruación o tras un parto.

La actividad agropecuaria es primordial en Al andalus, ellas recogen la sementera, siegan, escardan la tierra, siembran o recolectan plantas medicinales ,por lo que muchas mujeres se convierten en curanderas ,aplicando una medicina natural muy efectiva. Dentro de esta asistencia sanitaria, destacan las parteras y nodrizas o amas de leche.

La religión en la sociedad de Al andalus, va marcando unas pautas. El Corán define a la mujer como “creyente en pie de igualdad con respecto al hombre “.Aunque forma parte de la “umma “o comunidad islámica se establecen una serie de pautas al libre ejercicio del culto quedando relegadas a un segundo plano:se exime de acudir a la oración sagrada del viernes a las menstruantes o impuras ,las que acaban de dar a luz ,las casadas jóvenes y las vírgenes.

El deseo de ocultación de las mujeres también se mantenía con la muerte .El ataúd se cubre para que no se apreciasen las características físicas de la difunta. En un funeral ellas se colocan en las últimas filas y serán las lectoras del Corán ocultas tras unan cortina .La profesión de plañideras, aunque repudiadas por el Corán al suponerse una afrenta a la voluntad de Ala´, es aceptada por toda la sociedad que requería su presencia en cada acto.

Un epígrafe bastante importante en esta presentación es preguntarse ¿cuál es el papel de la mujer en la llamada “Zona de Frontera “ durante la Guerra de Granada?. El periodo final de dicha frontera transcurre entre 1450 a 1520.Durante estos años el reino de Granada vive momentos convulsos, difíciles por un lado la debilidad interna por las constantes guerras civiles entre los miembros de la nobleza nazarí por ocupar el trono y de otro el hostigamiento de Castilla que culminará con la guerra de la conquista entre 1482 a 1492. En este espacio de frontera, parece que la mujer había sido invisible.

La historiografía nos refiere que al frente de las numerosas alcazabas que jalonaban todo el territorio, el sultán nombraba a un alcaide. Por documentos históricos sabemos que ellas no acompañaban a sus maridos en los numerosos desplazamientos por la peligrosidad que suponía.

La conquista cristiana significó el exilio de la población musulmana que hubo de refugiarse en otros dominios bajo reinado del rey Boabdil. Aunque salvasen la vida, el exilio es siempre desarraigo es una violencia extrema como consecuencia de la guerra o la limpieza étnica y que por supuesto las mujeres también sufrieron.

Existían unos oficios exclusivos para los hombres e impensables para una mujer, según la mentalidad de la época como: rastreador de frontera (individuo que controla bienes y personas), el alfaqueque (aquel que rescata cautivos en manos del enemigo) o el capitán de frontera también llamado adelantado de frontera.

Uno de los objetivos de las acciones de hostigamiento en la frontera son aquellas cabalgadas o entradas en campo enemigo para destruir u obtener un botín, ya sea oro, alimentos, ganado.., pero especialmente personas como objeto de rapiña guerrera.

Las cautivas son un bien muy preciado .Estas mujeres tendrían dos destinos .Si su estatus y riqueza lo permitían se pagaba un rescate por ellas ,en caso contrario ,se convierten en esclavas .La cautividad femenina tuvo un perfil marcado y definido de un destino inexorable ,de no vuelta atrás .Y ciertamente debió serlo ,pues las fuentes históricas evidencian que muy pocas de ellas fueron rescatadas .El rapto por acción de guerra comprometía sus vidas ,pero con la mentalidad de la época ,también “su virtud y el honor de la familia” .En las Actas del Cabildo de Jaén de 1479 se nombran a algunas de ellas.

Las mujeres también son víctimas de la guerra y partícipes activas en ellas, al ser combatientes por necesidad durante el cerco a una plaza o en rebeliones .Estas sufren hambre, cautiverio, agresiones sexuales y por supuesto la muerte sin los honores del guerrero.

La profesión de prostituta era una salida recurrente para muchas jóvenes de las clases bajas sin recursos y por ende, la proliferación de mancebías. A mediados del S.XIV se reguló en toda Europa el ejercicio de la prostitución para evitar los desórdenes públicos y agresiones sexuales a las mujeres decentes. Las meretrices ejercían un rol social al poder canalizar los instintos masculinos. En la Península Ibérica fue el rey Jaime II, en 1321, quién dictó las primeras normas al respecto .Sabemos que el gran burdel de Europa se situaba en la ciudad de Valencia.

En 1486 Alonso Yánez Fajardo, hijo bastardo del que fuera alcaide de Lorca, es recompensado por el Rey Católico con el monopolio de las mancebías de todo Al andalus por su ayuda en la toma de la ciudad de Loja a los musulmanes.

Existía una prostitución reglada y sometida a control fiscal, estas son las llamadas mujeres públicas y, otra prostitución clandestina, ejercida por jóvenes vecinas del lugar que no tenían medios para sobrevivir, siendo bien aceptada por la sociedad.

En todo este mundo de depravación, violencia y rufianes encontramos uno de los oficios más viles, la figura de la alcahueta .De esto apenas se habla sino en la literatura. Sirvan como ejemplo los versos que traduce D. Emilio García Gómez :” Ignoran dónde están las mezquitas ,pero conocen bien las tabernas “. Participaban de forma activa en la consecución de matrimonios y en sus manos estaría la formación de las jóvenes a la vida sexual, la divulgación de métodos anticonceptivos y abortivos.

El mercado de esclavos y esclavas en Al andalus, proporcionaba enormes beneficios a los mercaderes y dueños de estos seres humanos .Muhammad al Saqati de Málaga, quién ejerció como inspector en el zoco de dicha ciudad, , nos explica en su “Libro del buen gobierno del zoco “ los pormenores de cuáles eran las rutas a seguir, tipo de raza de las personas en venta o los fraudes cometidos por los mercaderes, ocultando enfermedades o defectos físicos del esclavo.

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