PASEOS POR LA HISTORIA DEL ARTE. LAS MENINAS DE VELÁZQUEZ

Velásquez, portador de dominio pictórico virtuoso, dominó todos los géneros pictóricos: el cuadro religioso, el tema mitológico, el bodegón, el paisaje y los retratos. Es un maestro en el manejo de la luz y  la profundidad. Suya es la perspectiva aérea o sensación óptica de que la luz y el aire circulan dentro del cuadro. Esto, unido a la profundidad psicológica de sus retratos, le hacen insuperable en la historia de la pintura.

Su pertenencia al estilo Barroco nos lleva a señalar que  se trata de un estilo artístico del siglo XVII al servicio de la monarquía y de la iglesia católica.

Sobre el contexto histórico del pintor tenemos que recordar que España es en este siglouno de los grandes defensores de la Contrarreforma católica. Los jesuitas defienden en Trento la indiscutibilidad del dogma y la primacía absoluta de los asuntos espirituales sobre los materiales, ocupándose la Inquisición de que así sea.: “El barroco español es especialmente original; nunca un estilo alcanzó tan hondas y prolongadas resonancias en la plástica popular. El barroco español es una poderosa mezcla de ornamentación y sobriedad”.”

“En la evolución del barroco español tenemos que decir que en la primera mitad del siglo XVII los modelos herrerianos y la severidad escurialense, la austeridad y la solemnidad será la nota predominante, y en la pintura domina totalmente el claroscuro tenebrista y el naturalismo de Caravaggio,  mientras que en la segunda mitad de siglo y en la primera mitad del XVIII, los elementos decorativos desbordan por completo y lo recubren todo, introduciéndose nuevos elementos ornamentales, mientras la pintura aparece más lujosa, colorista, dinámica y luminosa”.

Velázquez plantea esta joya de la pintura-Las Meninas- dentro de una gran sala decorada con cuadros, donde observamos-en un primer plano- a un enano que apoya su pié sobre un perro tumbado, una bufona, una niña que mira fijamente a la princesa Margarita que es atendida por una dama, y un pintor -que es el mismo Velázquez- delante de un gran lienzo.

En segundo plano observamos dos personajes (uno es una monja). En un tercer plano –al fondo de la escena-otro personaje observa el interior de la estancia a través de una puerta abierta. Otras dos figuras se difuminan en un espejo colgado en la pared: son los monarcas, a los que Velásquez está retratando en un lienzo.

Todas las figuras están hechas a tamaño natural Acompañando a los reyes estaría la princesa Margarita acompañada de dos meninas: Agustina Sarmiento (la bufona) y el enano :Nicolasito Pertusato. Detrás, Marcela de Ulloa conversa con Diego Ruiz de Azcona, observando la escena en el fondo el mayordomo José Nieto.

            El pintor utiliza un serie de recursos para conseguir la profundidad de la escena y la perspectiva aérea, desde la ventana del primer plano que aumenta la oscuridad hasta el fondo hasta que se ve truncada por el nuevo foco de luz que penetra por la puerta. Como se sabe,Velásquez ha sabido pintar la atmósfera, el aire, la luz que circula por el interior.

            “El efecto de profundidad espacial, la gran conquista del Barroco, conseguida, no por medios racionales dibujísticos de una perspectiva lineal, sino a través de recursos sensoriales, en los que cuenta, particularmente, la gradación de tintas, la luz, el color y la concepción pictórica de la realidad vista como mancha, con brillos o fundidos, se expresan precisamente en Velázquez con una maestría y con una variedad de matices y efectos no alcanzados por ningún otro pintor de su época. Jugando con la luz, haciéndola incidir sobre los personajes en primer plano, sumergiendo en penumbra a los que se alejan, con una paleta que, clara, luminosa, rica de color y matices, también recrea lo que está más cerca del espectador. La nitidez de las figuras va relacionada con la distancia y con la luz que reciben”.

El argumento de la pintura sería la irrupción de la pequeña infanta acompañada de su séquito, en el taller del pintor, que está pintando un retrato de los reyes, sus padres. La infanta Margarita-hija mayor de los reyes- ocupa el centro de la escena. Tenía entonces cinco años. Está de frente al espectador en cuya dirección está mirando. A sus lados-como hemos señalado- se sitúan sus doncellas de honor, las damas portuguesas.

Esta composición, además de ser una serie de magníficos retratos, supone la culminación de la creación ambiental, con un recinto matizado por varios focos de luz, estando el principal a la derecha y luego varios secundarios, incluida la puerta del fondo, recurso que acrecienta la perspectiva que ya había utilizado el pintor, por ejemplo, en La fragua de Vulcano. La alternancia de zonas de diferente intensidad luminosa le permite obtener a Velásquez los efectos de profundidad en una habitación cerrada;” Técnicamente, la pincelada es variada, con partes en la que ésta está perfectamente acabada, como por ejemplo en el pelaje del perro, y con otras en la que ésta es suelta y vaporosa, como en los vestidos o en el pelo de la infanta, que semeja hilillos de seda dorada”.En la paleta que sujeta el pintor, aparecen todos los colores que utilizó para pintar el cuadro. Se trata de uno de esos aspectos que hacen de este pintor un artista barroco, no en el sentido, por ejemplo de Rubens-agitado y violento-sino en el de “juegos” con el espectador.

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