EL CAMINO DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA (1910-1920), por Alfredo Pastor Ugena

Miguel Hidalgo

El cura y militar Miguel Gregario Antonio Ignacio Hidalgo y Castilla Gallaga Mandarte y Villaseñor, es conocido como el padre de la Patria mexicana.

El movimiento independentista mexicano –que se inició con el conocido y popular  Grito de Dolores- tuvo como referentes a la Ilustración y a las revoluciones liberales de la última parte del siglo XVIII.

Después de más de medio siglo de independencia- la cual tuvo lugar ente 1810 y 1821- en  México no se desarrollaban las perspectivas de prosperidad previstas .Aquella fue la consecuencia de un proceso político y social violento  que puso fin al dominio español en los territorios de la Nueva España.

          Desde el final de la Independencia se habían sucedido en México  guerras civiles, crisis económicas, inestabilidad política, malestar social, inflación, inseguridad ciudadana e intervención extranjera, entre otros aspectos negativos.

En 1867 se había impuesto definitivamente el estado liberal al ser derrotado el denominado Imperio de Maximiano (1832-1867), único monarca del conocido como Segundo Imperio mexicano.

La presencia del líder indiscutido Benito Juárez hacía presagiar un período de prosperidad y estabilidad política que resultó una decepción. Su muerte dividió a sus partidarios y dispersó el poder, produciéndose rebeliones regionales, subiendo al poder en 1876 el coronel Porfirio Díaz, héroe de la lucha contra el Imperio mencionado.

En 1910 se inició en México una revolución articulada con todo un conjunto de cambios que acabó en guerra civil. Este conjunto de convulsiones políticas y sociales apuntalaron las bases del México actual.

En un principio el movimiento revolucionario- que no fue homogéneo- tuvo como objetivo transformar el sistema político y social oligárquico y elitista    creado por Porfirio Díaz que había favorecido abiertamente a los intereses de las clases privilegiadas –sobre todo a los terratenientes y a los grandes capitalistas industriales-y dio como resultado un conjunto de revoluciones y conflictos internos protagonizados por distintos  líderes políticos y militares que posteriormente se fueron sucediendo en el gobierno de la nación.

Una vez instalado en el poder, Porfirio Díaz siguió una política liberal inspirada en el mantenimiento del orden a ultranza, política que le que le mantuvo en el poder –como un verdadero dictador- hasta 1884.

Durante su mandato se produjo un cierto progreso económico, con un aumento de la población- que pasa de 9 a 15 millones en treinta años- y de las exportaciones. Se produjo también una inversión de capital nacional y extranjero en las industrias minera y del ferrocarril.

El dirigente de este movimiento que defiende la vuelta a la legalidad constitucional, es Francisco I Madero, educado en Francia y Estados Unidos, quien hizo público en San Antonio (Texas) el denominado Plan de San Luis, manifiesto político en el que se declaran nulas las elecciones anteriores, denuncia los abusos de la dictadura y tiende una mano a los campesinos descontentos con el régimen porfirista.

Grupos de campesinos de Chihuahua , acaudillados por Pancho Villa, entre otros, emprenden la guerra contra la dictadura de  Díaz. Sonora, Zacatecas, la Baja California- y Emiliano Zapata en Morelos-se unen a la Revolución. Casi todos reconocen como su jefe a Madero.

Entre noviembre de 1910 y mayo de 1911- apenas en año y medio- se desploma el régimen que había durado treinta y cuatro años. Aguascalientes, Tlaxcala y Yucatán se unen a la lucha. La toma de Ciudad Juárez por las tropas de Orozco y Villa, permitió a Madero establecer en ella el gobierno provisional.

El descontento popular crecía, las tropas revolucionarias se negaban a entregar las armas y licenciarse, proliferaban las huelgas e invasiones de tierras. Zapata y los suyos presionaban al gobierno para que llevara a cabo la restitución de las tierras prevista en el Plan de San Luis. En caso contrario no entregarían las armas, como no lo hicieron a pesar del arbitraje de Madero.

Las tensiones y conflictos entre los revolucionarios obligaron a adelantar las elecciones en las que concurrió Madero, encabezando las listas del recién creado Partido Constitucional Progresista: las elecciones celebradas entre el 1 y el 15 de octubre, le dieron la victoria de manera clara y rotunda.

Porfirio Díaz, camino del exilio , comentó al general Huerta: “Madero había soltado al tigre, veremos si puede contenerlo”.Efectivamente los diferentes grupos revolucionarios van a entrar en conflicto durante los catorce meses escasos del gobierno de Madero.

Francisco I Madero, elegido presidente en 1910, puso en marcha contra Porfirio Díaz-buscando su derrocamiento tras más de treinta años en el poder- las primeras convulsiones revolucionarias. Su mandato presidencial se caracterizó por encabezar un gobierno democrático que no se identificó con los intereses de las clases menos favorecidas, -manteniendo a algunos “porfiristas· en el poder-lo que ocasionó levantamientos campesinos como el de Emiliano Zapata, que exigió la restauración de los derechos agrarios

Zapata y los suyos fueron los primeros en levantarse contra Madero al no aceptar éste sus condiciones para deponer las armas: promulgación de la Ley agraria, retiro de las tropas, indulto general de todos los insurrectos y la destitución del gobernador del Estado.

Se produce la rebeldía del 25 de noviembre de 1911, en el conocido como Plan Ayala (cuyo lema era: “tierra, libertad y justicia”), en el que se nombró jefe de la Revolución a Pascual Orozco y, en su defecto, a Emiliano Zapata.

El auge del petróleo mexicano reavivó el interés de Inglaterra por este país (en 1911 era México el tercer productor de petróleo del mundo), así como el de Estados Unidos. que apoyaron a madero sobre todo en 1911, menos en 1912, resultando hostiles a él ya en 1913. La animadversión de los sectores conservadores y la hostilidad de los estados Unidos, supuso el fin del régimen de Madero

Tras el asesinato de Madero (22 de febrero de 1913), tomó el poder el general Huerta(1913) , que suprimió la libertad de prensa y  se deshizo de los revolucionarios más conflictivos Contó con la adversidad de Woodrow Wilson, presidente de los Estados Unidos , quien apoyó en todo momento su derrocamiento posteriormente Venustiano Carranza (1914) que promulgó la Constitución de 1917, hecho decisivo para la organización del estado aunque las convulsiones revolucionarias continuaran Contó con la adversidad de Woodrow Wilson, presidente de los Estados Unidos , quien apoyó en todo momento su derrocamiento hasta 1920.

Congreso Constituyente de 1917

Comenzaba la lucha por el poder entre las facciones revolucionarias. Varios de estos  movimientos se enfrentaban: Emiliano Zapata, Francisco Villa y Venustiano Carranza.

El movimiento zapatista era el más homogéneo. Sus reivindicaciones más importantes eran: la devolución de las tierras arrebatadas por los hacendados a las comunidades campesinas y la expropiación de parte de los latifundios. Su fuerza radicaba en la unidad y coherencia. Morelos era su feudo.

Carranza  era un hacendado de ideas conservadoras. Sonora era su centro y su base social la constuian las clases medias. Fue presidente de México de manera Constitucional de 1917 a 1920, año en que fue asesinado por tropas del general Rodolfo Herrero.

Pancho Villa (antiguo bandolero de ideas sociales muy avanzadas) abanderaba el segundo gran movimiento revolucionario del norte de México. Su base social era popular concentrándose su  fuera en el  Estado de Chihuahua. Para él la reforma agraria vendría después de la guerra, cuando sus soldados pudieran regresar a sus pueblos.

La guerra fue la única salida. De enero a julio de 1985, Carranza se enfrentó a Villa y a Zapata que luchaban como aliados. Las batallas de Celaya y Aguascalientes dieron el triunfo y el control de México central a los partidarios de Carranza.

Zapata, sin apoyos, se retiró a Morelos donde continuó haciendo la guerra de guerrillas hasta que, traicionado en 1919, fue asesinado.

Pancho Villa (asesinado en 1923) fue derrotado en Agua Prieta por Carranza que contaba con el apoyo de los americanos. A partir de 1915 su ejército se había convertido en una serie de grupos de bandidos que asolaron poblaciones durante más de cinco años, en una dura lucha por la supervivencia.

Carranza se convierte en el dueño del poder. Finalizaba así la denominada etapa destructiva de la revolución mexicana, aunque seguían luchando los restos del ejército de Zapata y Villa, más por la supervivencia que por afán de triunfo.

El nuevo régimen suponía, en buena medida, un cierto continuismo del profirismo para adaptarlo a los cambios producidos en la sociedad y en la economía.

Posteriormente, en la revuelta de 1920, es asesinado Carranza en el Estado de Sonora, siendo elegido presidente Álvaro Obregón. quien gobernó México entre 1920 y 1924.

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