LA SEMANA SANTA EN LA REPÚBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY, por Washington Daniel Gorosito Pérez

Semana Santa Tebatense

La Semana Santa es el periodo sagrado del cristianismo que transcurre desde el Domingo de Ramos hasta el Domingo de Resurrección o de Pascua. Son los días de la actividad más intensa dentro de la Iglesia Católica, por ser esta en la que se hace un memorial de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo.

“Al sur, al sur, está quieta/ esperando/ Montevideo/”, dice el Haiku que escribió Mario Benedetti, dedicado a la capital de la República Oriental del Uruguay, país de tres millones y medio de habitantes, ubicado entre los gigantes de Sudamérica, Argentina y Brasil, con sólo 177 mil kilómetros cuadrados.

País formado por inmigrantes, en su gran mayoría procedentes de España e Italia, tierras de católicos, pero curiosamente Uruguay no posee oficialmente una Semana Santa en los calendarios sino una Semana de Turismo.

El Cardenal y arzobispo de Montevideo que fuera nombrado por el Papa Francisco, Daniel Sturla, el segundo Cardenal uruguayo, el primero en recibir ese título de Juan XXIII en 1958 fue Antonio María Barbieri, explicó a la agencia española EFE esta situación: “Oficialmente desde hace 100 años se llama Semana de Turismo. Es parte de una realidad plural y laica en la cual los católicos uruguayos damos testimonio de nuestra fe, salimos a nuestras calles, venimos a nuestras Iglesias pero en diálogo con los otros uruguayos que están celebrando otro tipo de semanas”.

Y vaya que hay semanas, es que en Uruguay hay, Semana de la Cerveza en Paysandú que tiene más de medio siglo, Semana de la Vuelta Ciclista del Uruguay el campeonato más importante del calendario de ese deporte, Semana Criolla en el Prado donde se desarrollan las actividades tradicionales del campo uruguayo y ocupa un sitial de privilegio “las jineteadas”, “las domas” en las que incluso participan jinetes venidos de los países limítrofes dado su reconocimiento en la región.

También se hacen presentes los payadores con recitales de poesía gauchesca y demostrando gran creatividad en sus composiciones al instante (parecido a los cantares españoles). El gaucho ese hombre formado históricamente en la mixtura del indio con el español es la principal figura de esta fiesta, todas se desarrollan dentro de la Semana  Santa  histórica o Semana de Turismo oficial.

Pero, ¿quién la denominó Semana de Turismo? El gran impulsor de la separación Iglesia- Estado en Uruguay fue el presidente José Batlle y Ordoñez que estuvo al frente del Poder Ejecutivo en dos periodos 1903- 1907 y 1991- 1915. Durante su gobierno la Iglesia Católica perdió una parte importante de la influencia que tenía en los asuntos públicos del país.

Uno de los artículos de la ley de 1919 decía: “Declárase feriada, con el nombre de Semana de Turismo, la sexta semana siguiente a la de Carnaval”. Otro detalle, esta Ley cambió bruscamente el calendario oficial vigente suprimiendo las fiestas religiosas, por ejemplo se denominó al 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción, como el día de las playas”, a la que se vuelcan los montevideanos y marcan el inicio de la temporada estival.

La denominación distinta a la del resto de los países de América Latina para estas fechas  no significa que no haya un sector del pueblo uruguayo que se integra a los actos religiosos con el objetivo de conmemorar la Pasión y la Muerte de Cristo. El propio Cardenal Sturla sostiene: “No hay esa tradición que podría haber en otros países pero también la Iglesia está muy viva y presente”.

Por otra parte los datos estadísticos aportados por el Latinobarómetro denominando la investigación del 2013: “Las religiones en tiempos del Papa Francisco”, nos dicen que la República Oriental del Uruguay es el país de América Latina que posee el menor número de católicos en su población, el 41% dice serlo, mientras que un 38% se declaran ateos y agnósticos.

Pese a lo anterior es muy común que el Viernes Santo muchos uruguayos que no son católicos respeten el no comer carne vacuna que justamente es el alimento tradicional del país, uno de los productores más importantes del mundo y en la que se basa la mayor parte de su cocina. También encontramos que la mayoría de la población el Domingo de Pascua regala huevos que sabemos que significan la resurrección y la vida de Jesús, a los seres queridos, en especial a los niños.

Debemos tener presente que la evangelización como tal llegó tarde al territorio de lo que hoy es Uruguay, comparado con otros lugares de Latinoamérica, hasta 200 años después. Justamente el Cardenal Sturla ha dicho que el principal desafío, es “la Nueva Evangelización”. Si bien la tradición cristiana en Uruguay está “muy disminuida”, pero no podemos negar nuestras raíces.

Nadie duda de que todos merecemos respeto y libertad, pero a veces se quiere como cortar que pertenecemos a una tradición cristiana que ha marcado nuestra cultura. Nos guste o no nos guste, no estamos en el Extremo Oriente, estamos en América Latina, que ha sido marcada por el Cristianismo y la Iglesia Católica de un modo especial.

En la Misa de Gallo el Cardenal Sturla desató la polémica en el país cuando llamó a los católicos a no quedarse con el “balde laicista impuesto hace 100 años”.

Mientras que en la Semana Santa del 2016, el Cardenal en un video publicado por la Arquidiócesis de la capital uruguaya decía: “Jesús quiere encontrarse contigo, esa es la novedad increíble de esta semana en la que los uruguayos nos hemos encargado de transformarla en un lío entre cerveza, criolla, el río, turismo, pero es la “Semana Santa”. Jesús quiere derretir ese hielo de indiferencia con el calor de su amor”.

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