MUSEO DE EL QUIJOTE EN GUANAJUATO- MÉXICO, LA CAPITAL CERVANTINA DE AMÉRICA, por Washington Daniel Gorosito Pérez

Reproducir vídeo

En la histórica ciudad de Guanajuato, capital del Estado del mismo nombre, ubicada en el centro de la República Mexicana en la zona geográfica denominada Bajío, se encuentra sin lugar a dudas, el sitio con mayor conexión entre España y México, me refiero al Museo Iconográfico del Quijote, en el que se rinde tributo al escritor Miguel de Cervantes Saavedra, originario de Alcalá de Henares y a su obra maestra de la literatura española: Don Quijote de la Mancha.

Viajemos un poco en el tiempo; los primeros españoles en pisar el territorio del hoy Estado de Guanajuato, lo hicieron como parte de la expedición de Cristóbal de Olid que en 1522 llegó al sur del Estado, a Yuririhapúndaro y Pénjamo. Posteriormente en 1526, fue fundado Acámbaro, el primer pueblo español en Guanajuato. En 1557 se estableció el poblado de Santa Fe y Real de Minas de Quanaxhuato (Guanajuato), con el objetivo de explotar los enormes yacimientos de plata y oro que se habían descubierto a partir de 1548.

En 1741 se le otorga el título de Ciudad por “las ventajosas conveniencias que ofrecen sus abundantes minas de oro y plata”. El rey Felipe V firma la cédula y la denominará muy noble y leal Ciudad Real de Minas de Santa Fe de Guanajuato, con derecho a usar escudo de armas. Con el tiempo la ciudad se convertirá en una de las más importantes del Virreinato de la Nueva España. Para el siglo XVIII, Guanajuato será el centro de extracción de mineral de plata más importante del mundo. En 1988 la UNESCO le otorgará la distinción a la ciudad de Guanajuato de ser nombrada “Patrimonio Histórico de la Humanidad”.

Regresemos al siglo XXI y caminemos Guanajuato, en el número 2 de la Calle Manuel Doblado, en una hermosa casa de dos plantas del siglo XVIII, se encuentra el mayor acervo de objetos referentes al Quijote en el mundo. Fue inaugurado el 6 de noviembre de 1987 por el entonces presidente de México, Miguel de la Madrid Hurtado y el presidente del gobierno español, Felipe González Márquez. Esa maravilla museística mexicana fue donada por el español Eulalio Ferrer Rodríguez  y cuenta en su interior con 18 salas de exposiciones que albergan la mayor colección del mundo, más de 1000 obras sobre la temática del Caballero de la triste figura, garantizan un viaje pleno a la interminable ficción de La Mancha

También es sede del Coloquio Cervantino Internacional, una reunión de escritores, investigadores, promotores culturales y académicos que versa sobre la actualización y vigencia de los estudios sobre la magnífica y universal obra de Miguel de Cervantes Saavedra, especialmente sobre el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha. En el presente año el tema que se desarrolló en la edición XXVIII fue: “La literatura mexicana de la época de Cervantes”, las sesiones transcurrieron del 22 al 25 de mayo. Actividades que desde hace casi tres décadas, no hacen más que reafirmar el eslogan: “En Guanajuato seguro vives a Cervantes”.

El autor del artículo Washington Daniel

Don Eulalio Ferrer Rodríguez fue el creador de la Fundación Cervantina de México, A.C. En el 2005 por declaratoria de la UNESCO, Guanajuato se convirtió en Ciudad Cervantina de América, donde en una carta dirigida a Eulalio Ferrer Rodríguez, Fernando Redondo Benito presidente del Centro UNESCO Castilla- La Mancha, expone los motivos para extender éste título: “la protección, elevación, estudio y promoción de la obra: “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha” en América, por la creación del Museo Iconográfico de El Quijote y el Centro de Estudios Cervantinos, todo ello por la coincidencia en los programas, trabajos y actividades con los objetivos e ideales de la UNESCO”.

Entrada al museo

En la ocasión la Embajadora de España en México, Cristina Barros sostuvo: “Este año del IV Centenario del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha bien podría ser para México y España un paso seguro para hacer de la lectura la gran aventura colectiva”.

Mientras que Eulalio Ferrer Rodríguez consideró que en toda América no existe un Estado ni un Municipio que se aproximen a Guanajuato, para ostentar el título de Capital Cervantina, pues “el que más se acerca, pero muy lejos de Guanajuato, es Colombia. Por ello es que nos congratulamos con este título”.

Hace 66 años que Guanajuato le rinde tributo a Cervantes y sus obras, como dijo Fernando Redondo Benito, “los Entremeses Cervantinos fueron rescatados, por primera vez en esta ciudad”. De ahí que el historiador teatral mexicano Edgar Cevallos considere que la ciudad empezó a transformarse de la mano de los Entremeses, “hasta convertirse en un lugar más Cervantino que la propia Castilla”.

Fundamentales fueron dos figuras que convirtieron a Guanajuato con su trabajo en la Ciudad Cervantina de América, el Maestro Enrique Ruelas fundador de la Escuela de Teatro en la Nacional Preparatoria y del Teatro Universitario Guanajuato, puso los Entremeses en las calles de la ciudad y llevó a todo el pueblo la obra Cervantina.

Don Quijote en el Museo de Guanajuato

Don Eulalio Ferrer Rodríguez, exiliado español refugiado en México, “transterrado” término acuñado por José Gaos, quien fuera discípulo distinguido de Ortega y Gasset. Pero, ¿dónde nació la pasión de Ferrer por El Quijote? Estando refugiado en un campo francés, al término de la Guerra Civil Española, Ferrer obtuvo un libro a cambio de otorgar una cajetilla de cigarrillos a un miliciano que le ofrecía dicho trueque.

En una entrevista que le realizó Fabiola Palapa Quijas para el periódico mexicano La Jornada del 5 de noviembre del 2007, cuenta: “Cuando entré al campo de concentración de Angelés –sur – Mer, en Francia como exiliado que perdió la Guerra Civil Española, un miliciano me ofreció un libro a cambio de una cajetilla de cigarrillos; llevaba una que me habían dado al pasar la frontera y no fumaba; entonces, la cambié por el libro. Lo metí a la mochila y entré al campo de concentración donde no había bancos, ni nada; había que dormir sobre la arena y mi almohada era la mochila”.

Al día siguiente, al sacar el suéter que llevaba para abrigarme porque hacía mucho frío, vi el libro que era Don Quijote de la Mancha, la edición de Calleja de 1912. Imagine a un muchacho de 19 años leyendo todos los días a Don Quijote como único libro y con una obsesión casi religiosa, porque todo lo idealizaba. “Veía a la gente en el campo, que eran como 80 mil personas, y decía, ahí va Don Quijote, este es Sancho Panza, y ese es el Bachiller. Era ya una obsesión. Esa lectura quedó como una marca de conciencia”.

Don Eulalio Ferrer Rodríguez llegó a México en 1940, a partir de 1970 comenzó a adquirir ejemplares de El Quijote, así como pinturas, dibujos y artesanías del Caballero que luchó contra los molinos. “Fui adquiriendo y coleccionando Quijotes, fue un sueño reunirlos, como ha sido un sueño sobrevivir, pero faltaba otro sueño el más importante de mi vida, corresponder a la generosidad de México, pensé: ¿qué mejor que El Quijote?, símbolo de mi ideal de la libertad, para que en nombre de los exiliados españoles lo reciba México como testimonio de gratitud. La casa pletórica de Quijotes se convirtió en un Museo que se instaló en la ciudad de Guanajuato.

El Museo Iconográfico de El Quijote, es el único de más de 45 mil que existen en el mundo dedicado a Alonso Quijano (Quijada) señor, de Villagarcia de Campos (pueblo imaginario). Ferrer donó al espacio museístico 1000 ejemplares de El Quijote, para darle un ámbito literario al recinto, que ya contaba con el visual y el artístico. Una cosa es cómo se lee en el museo, cómo se lee El Quijote, y otra es cómo se ve al Quijote representado a través de los grandes pintores y sobre todo del arte popular. Los chinos se apropian de su figura y lo hacen chino, los japoneses y los polacos hacen lo mismo con el “Caballero de los leones”.

Eulalio Ferrer Rodríguez

“Pero México convierte a El Quijote en una figura mística. De las diferentes interpretaciones de El Quijote, la mexicana se distingue por su misticismo, eso lo revela la frase de una señora, que cuando se inauguró el Museo me dijo: “muchas gracias por haber traído a Guanajuato a nuestro Señor Don Quijote”; esto tiene que ver con la visión mística que da la pintura y la imagen”, dijo Eulalio Ferrer, quien falleciera el 25 de marzo del 2009 en México D.F. hoy Ciudad de México.

Tres meses después de su fallecimiento, la Revista Mexicana de Comunicación publica una entrevista inédita que le había realizado el Maestro Roberto Silva Corpus, en la que Eulalio Ferrer Rodríguez explica ampliamente sobre por qué el Museo Iconográfico del Quijote:

“El Museo Iconográfico del Quijote es una ofrenda de gratitud a México, por la hospitalidad que nos brindó a quienes luchamos por la República Española y perdimos esa batalla. Tuvimos que encontrar un país único que nos abrió las puertas de par en par a los exiliados españoles.

Reflexionando sobre que podía yo hacer (esto fue un pensamiento casi terrible desde que empecé a tener recursos: ¿Qué haré para demostrar a México mi gratitud personal y colectiva de esta hazaña generosa y de hospitalidad?).

Pensé en un personaje incuestionable, en el personaje que identifica nuestra lengua, que nos une a todos los pueblos de habla española y que además representa un concepto ideal del tiempo y de la vida, la imaginación: un instrumento del idealismo: Don Quijote de la Mancha”.

Según el entrevistador, Don Eulalio dijo lo anterior mientras observaba la figura de hierro del Quijote que resaltaba en una mesa contigua de su biblioteca.

A la salida del Museo Iconográfico del Quijote, hay un lienzo monumental del pintor Antonio Rodríguez, titulado: “Don Quijote en el exilio”. Sin lugar a dudas Don Eulalio Ferrer Rodríguez lo fue. Mi homenaje en este poema de mi autoría a El Quijote en Guanajuato:

 

                          EL QUIJOTE EN QUANAXHUATO* 

                                 Va el Caballero andante

                                  con su raudo cabalgar

                                  montado en su Rocinante

                                  y su fiel escudero atrás.

 

                                  Entrando ya a Guanajuato

                                  espera a su amor hallar.

                                  Este guerrero sin par

                                  ícono de la hispanidad

                                  lo mejor de la esencia humana

                                  siempre representará.

 

 

                                  Rumbo al Callejón del Beso

                                  deseando encontrar allá

                                  a su amada Dulcinea

                                  serenata cantará

                                  lo acompañará el Mariachi

                                  para enamorarla más.

 

                                  Esa mezcla extraordinaria

                                  de donjuanismo español

                                  con música mexicana,

                                  seguro le ayudará

                                  al Caballero de los Leones

                                  para apuntalar más

                                  a la férrea hermandad

                                  entre Castilla- La Mancha

                                  y Quanaxhuato capital

 

*Quanaxhuato- (Guanajuato)- Según etimologistas proviene de la Lengua Tarasca o Purépecha,  compuesta por las palabras Quanax que significa ranas y Huato algo muntuoso, Pero agregando la partícula To, el lugar donde abunda alguna cosa. Por lo tanto Quanaxhuato expresa: “Lugar muntuoso de ranas” o “Donde abundan las ranas”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *