RUTAS DEL NUEVO MUNDO DESCUBIERTO POR CRISTÓBAL COLÓN, por Yasmina Mendieta

Música recomendada:  Betthoven – Symphony nº 6

Lope de Vega escribió la comedia El Nuevo Mundo Descubierto por Cristóbal Colón, con resonancias americanas. Una mirada al problema de los nombres propios en las producciones literarias, presupone una comunidad donde hay acuerdo sobre el uso de los topónimos en la ruta de la ficción. Así, el nombre propio se activa porque lleva recuerdos. Parece natural, pues está referido en serio, pero, indirectamente, sentido y asumido en un texto de ficción. Según José Ortega y Gasset, cada uno se inventa el personaje que quiere ser para vivir con lo único que hace fácil y llevadera la vida: la imaginación. La humanidad necesita de la realidad de ficción.

En la entrevista realizada por Inés Martín Rodrigo al escritor y académico Luis Mateo Díez, asiste esta inquietud:

Usted es un gran defensor del realismo, cuyo origen está en Cervantes.

—La cervantina es la pauta de la tradición literaria en la que me inscribo. Lo que sucede en la vida y en la inmediatez de la vida, contado por alguien que ha tenido mucha experiencia de ella y que sabe recrearla, reinventarla y convertirla en propia materia de la vida.

Manuel García-Carpintero (2013:307), considera que la descripción asociada a un término dentro de las ficciones puede coincidir con la descripción de algo de la realidad (eventualmente con el mismo nombre que el presentado en la ficción), gracias a lo cual agregamos información a la ficción proveniente de la realidad (en la medida en que es compatible con la ficción, es parte de la misma). De hecho, de no haber una descripción asociada dentro de la ficción más que su nombre en un contexto determinado (el Nuevo Mundo), inmediatamente el lector informado llenará esa información restante con su conocimiento de mundo, como una extensión de la existencia.

Menéndez Pelayo y otros críticos de gran valía han puntualizado, en extensos estudios, las fuentes que le permitieron al autor de El Nuevo Mundo Descubierto por Cristóbal Colón, documentarse en cuanto hace relación a América. El lenguaje teatral que acompaña la producción escrita genera su propio campo semántico en escena. Dialogan en la comedia dos figuras alegóricas: Providencia, Idolatría, con pasajes donde se puede pensar que en el plan de Dios figuraba el imperio español para que pudiese avistar a América y enterarse que estaba habitada. Lope de Vega dota de un carácter extraordinario esta producción dramática, propia del teatro español, escrita en verso, que entrelaza la fe y la codicia. La literatura es el dominio de la ficción, incluso cuando da entrada a hechos, personajes o situaciones que tuvieron existencia real, queda claro que esta dialéctica va cuando en el lugar de la praxis aparece la proliferación de figuras alegóricas. Ricardo Senabre acentúa que es lógico: “se trata de un arte verbal y el ámbito propio de su existencia es el lenguaje”.

La filosofía debe ir tras la explicación de los problemas, las propuestas de los filósofos Saúl Kripke (1978) e Hilary Putnam (1984) destacan que mientras la teoría de los mundos posibles sitúa la referencia de los nombres propios fuera del mundo, en un mundo posible, la teoría de los modelos de mundo mantiene la referencia de los nombres propios centrada en el “mundo”. La ventaja más considerable de esta teoría es que de acuerdo a los criterios por ella establecidos, podemos explicar y conceder existencia a los nombres propios, tanto de la literatura, como de cualquier estructura lingüística que se refiera a ellos. Todo el mundo de ficción (y con él los personajes) existe como sentido.

Lope de Vega. Obra de Luis Tristán de Escamilla

Kripke y Putnam apelan a la referencia establecida (los nombres son deícticos que tienen la misma referencia en todos los mundos posibles). El que tiene lenguaje “tiene” el mundo. Cada producción literaria pone en pie un mundo posible, distinto del de la experiencia, que es necesario y suficiente para sus propias reglas de coherencia.

A manera de ejemplo de las variaciones del gusto, propone don Marcelino Menéndez y Pelayo, cotejar los juicios sobre El Nuevo Mundo Descubierto por Cristóbal Colón, como el foráneo y el nacional.

Refiere don Marcelino Menéndez y Pelayo sobre el juicio foráneo: “esta pieza, quizás en atención a su asunto fue inmediatamente muy traducida y comentada”, lo que pondera la defensa de Lope. Al contrario, la crítica nacional española acotó la comedia con desvío. Como lo manifestado por Azorín, quien no dudó en colocar al Lope de El Nuevo Mundo Descubierto por Cristóbal Colón entre sus Retratos de algunos malos españoles (1912:647), la cita inicia “Estos, codiciando oro de tus Indias, se hacen santos…” (vv.2743- 2744, El Nuevo Mundo), palabras en boca del Demonio contra la empresa española, que el público del corral no sacaría de contexto en contra del Fénix.

El topónimo Nuevo Mundo sitúa ante el pueblo originario americano, como el topónimo España ante los habitantes de las regiones de España. Recordemos Fuenteovejuna. La diferencia es que en Fuenteovejuna el Comendador simboliza la opresión y la explotación y, en El Nuevo Mundo Descubierto por Cristóbal Colón, es el Encomendero. Allí, en ese diálogo, están ya los argumentos (en pro y en contra) del avistamiento de América, algunos de los cuales destacarán a través de los siglos para acreditar o empequeñecer la empresa.

Escritos de Lope de Vega

Igual que lo hizo Laurencia a su padre y a Frondoso en Fuenteovejuna; pide justicia a los españoles, Tacuana:

“Que me libréis del tirano,

cacique, bárbaro, y torpe…”

 (vv.2196- 2197, El Nuevo Mundo)

 

Si seguimos a Roman Ingarden cuando cuestiona ¿qué aspecto tiene la función evocadora del nombre de un lugar una producción literaria? Es justamente ser remitidos a lo connotado lo que nos colma con la conciencia del significado característico de lo que tenemos ante los ojos. A esta función evocadora la llamamos, en un sentido especificado por los clásicos alemanes, por Goethe y Schiller, lo simbólico. Volvamos a la obra dramática, consagrada a América que venimos estudiando. Hay en ella, sin duda alguna, más referencias que enumerar. Véase el final del segundo acto en El Nuevo Mundo Descubierto por Cristóbal Colón:

COLÓN:                Cielos, hoy fundo    

                  la fe en otro mundo nuevo.   

                  España, este mundo os llevo.     

                      ¡Nuevo Mundo!

 

TODOS:        ¡Nuevo Mundo!

                  (vv.2013-17, El Nuevo Mundo)

 

En la edición de la Teoría de la literatura, Antonio García Berrío (1989:30) reconocía que el texto poético combina lo semántico (denotativo) con lo asemántico (connotativo), y que entre estos dos ámbitos existe un intercambio efectivo: los elementos semánticos se desfuncionalizan y cobran valor en el nivel de la connotación al momento cuando interprete el receptor. Otros, en principio asemánticos, se pueden funcionalizar como indicios o símbolos.

Pero, lo que admira, sobre todo, es la manera como expresa Lope de Vega la impresión producida en el espíritu de los originarios habitantes por la llegada de los españoles. Escenas coloridas que sintetizan con arte insuperable lo acaecido a los habitantes originarios del Nuevo Mundo. La vicisitud de contenido forma parte de los infinitos caminos actuables dentro del texto. El arte tiene la capacidad de hablar a generaciones y generaciones.

El Nuevo Mundo. Obra de Dalí.

Referencias

GARCÍA BERRIO, Antonio (1989). Teoría de la literatura. Madrid: Cátedra.

GARCÍA-CARPINTERO, Manuel (2013). Referencia y ficción. En D. Pérez

         Chico (coord.), Perspectivas en la filosofía del lenguaje (pp. 307- 

         354). Zaragoza: Prensas de la Universidad de Zaragoza.

KRIPKE, Saúl (1978). Identidad y Necesidad. México: Universidad Autónoma

           de México.

Martín Rodrigo, Inés (2017). Luis Mateo Díez: «La literatura es ver el mundo desde un sitio   

          diminuto» Entrevista para ABC Cultura.

PUTNAN, Hilary (1984). El significado del significado. Teorema, VOL. XIV, Madrid:  

       Editorial de la Universidad Complutense.

SENABRE, Ricardo (2002). La Comunicación Literaria. Compilado por Miguel Ángel Huamán

      En: Lecturas de teoría literaria I. Lima: Fondo Editorial. [1994] 

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