DIABLOS Y DEMÁS DEMONIOS, por Luis Manuel Moll Juan

Yo, Lucifer, conseguiré que la humanidad me olvide, y así, de ese  modo estaré más entre ellos.

Yo, Lucifer, conseguiré que la humanidad me olvide, y así, de ese  modo estaré más entre ellos.

Música recomendada: Música de Terror.

Estos personajes están casi olvidados de la historia de toda la humanidad actual. Parece que no queremos reconocer que el maligno puede o está entre nosotros (“La maldad es muy humana”  Luis M. Moll). No los vemos… pero sus maldades están ahí, solo hay que ver las noticias que nos da la prensa, la radio, la televisión, etc.. ¿Vemos algunas noticias o eventos que sean positivas (os)? No, esas son las menos. Mirar alrededor de nosotros y por desgracia lo que se contempla no es nada halagüeño, el ser humano, con su diablo que lleva dentro, cada día hace más y más daño. En la humanidad priva más el dios don dinero que la bondad del hombre. Esa bondad que tan magníficamente han presentado muchos profetas.

Lucifer. Escultura de Liege Luc Viatour
El infierno según Dante

El demonio, o los demonios, están dentro de la envidia, codicia, lujuria, la avaricia, la Ira, la soberbia y la gula que tiene el hombre, nos tientan y nos apartan de los caminos que tenemos asignados, y esto solo con la intención de que hagamos el mal.

El Antiguo Testamento habla en muchas ocasiones del diablo, y no solamente como si fuera el único ser enemigo del hombre, sino que refleja entre sus textos que hay otros muchos, algunos de los cuales se identifican en mayor o menor medida con los genios y espíritus de ciertas tribus del Oriente Medio. Lo que nosotros llamamos demonios, la Biblia, los condena, son los responsables de los sacrificios que los antiguos babilonios hacían con los niños, estos seres, que realmente tenían un carácter diabólico, eran llamados: los Sedim.

Lucifer. Por Liege Luc Viatour

El primero entre ellos, el llamado “Ángel del Infierno” fue Lucifer, cuyo nombre es de origen latino y significa “portador de luz” en tanto que proviene de “lucem” (luz) y “ferre” (portador), fue el Rubín el arcángel más glorioso, bello e iluminado de toda la Creación; mas, por su orgullo y arrogancia, intentó igualarse al mismo Dios y condujo a un grupo de ángeles rebeldes para finalmente ser derrotado por el arcángel Miguel y caer a las profundidades del infierno, sitio que habría de gobernar hasta que sea destruido finalmente en el Juicio Final. Usualmente representado bajo el título de la “Estrella de la Mañana”, Lucifer, “el primer pecador”, es comúnmente visto como el mismo demonio que Satanás; “Lucifer”. A partir de aquí una larga de nombres de diablos y demonios, se han ido sumando a las huestes habitadoras del Averno, aumentando día a día conforme va subiendo la maldad de los hombres.

El Ángel caído, obra de Ricardo Bellver. Está considerada como la única escultura del mundo que homenajea al Diablo. Parque del Retiro. Madrid. Es muy posible que esta obra esté basada en los dibujos del francés Gustave Doré.
Lucifer, por Gustave Doré
El Diablo sostiene el Misal. Obra de San Wolfang. S. XV

En el mundo de los diablos está bien definido la separación entre el bien y el mal, el papel demoniaco se extiende enormemente llegando a convertirse en príncipes del mundo antidivino, esto está bien redactado en la literatura poscanónica, en la que se insiste en la clara separación y oposición entre el mundo del bien y el mundo del mal.

Lucifer como príncipe del infierno es el causante de todo mal. A su disposición están todos los demonios dispuestos siempre a engañar y seducir al hombre para arrastrarlo a su propia esfera. Al mismo tiempo se le atribuye la responsabilidad de los pecados más graves que se recuerdan en la historia bíblica, y entre ellos principalmente el de los orígenes, bajo la apariencia de la serpiente astuta y seductora que engaña a Adán y a Eva (Gén. 3). Por eso también Sab. 2,24 afirma: “Por envidia del diablo entró la muerte en el mundo, y la experimentan los que le pertenecen”. Por esta misma razón también el diablo es definido como el malvado, el enemigo, el tentador, el seductor, la antigua serpiente (Ap. 12,9), mentiroso y homicida desde el principio (Jn 8,44), príncipe de este mundo (Jn. 12,31; 14,30; 16,11) y dios del siglo presente (Cor. 4,4).

Hay varios demonios conocidos, como por ejemplo Leviatán: aquel día Yahveh castigará con su espada firme, grande y pesada a la serpiente Leviatán, que es una serpiente astuta, y matará al dragón del mar (Isa. 27:1).

Otro de ellos que parece que lo tenemos olvidado es Asmodeo, el causante de todos los males en el relato de Tobías denominado “el demonio malo”, “el malvado demonio” o  “el peor de todos los demonios”, fue el que hizo morir a los siete primeros maridos de Sara a la que constantemente estaba torturando (Tob. 3,8.17, 6.14-15, 8,11-5).

Tenemos al temible Satanás “el rey de los príncipes”, que  nunca deja de tentar al hombre desde su interior, está celoso de Dios porque él le tiene limitado su poder. Nos rebela contra el bien de Dios y nos hace ser despiadados con lo ajeno y en ocasiones con nosotros mismos, nos hace ser pasotas e inhumanos (Gén. 34),  Satán revela su propio pecado. “Dio creo al hombre incorruptible y lo hizo a su imagen: más por la senda de la envidia del diablo, entró la muerte en el mundo, y la experimentan los de su bando” (Sab. .23-24).  Otro de los nombres que  tiene Satanás es Belial; igualmente la mención y definición del oponente del Dios Yahveh, puede encontrarse en la Biblia; en la que se mencionan los términos Beelzebú (Marcos 3:20-30).

Arioc, Ariel, Anabergo, Asima (demonio que ríe cuando más mal hace), Azael (demonio atractivo y seductor, que enseñó a las mujeres el arte de maquillarse y la cosmética en general. Fue uno de los ángeles que se rebelaron contra Dios, bajo el mando de Azazzel y Samyyaza. Se dice que está encadenado sobre piedras puntiagudas en un lugar oscuro del desierto, esperando el Juicio Final), Bel, Budú, Caronte, (también conocido como Carón: Barquero de los infiernos, hijo de Erebo y de la Noche, que tenía la misión de pasar en su barca las almas de los muertos a través de la laguna Estigia, el Cocito y el Aqueronte), Damballa, Djinn, Drugia(también conocida como Druj, Drug y Drauga: Lugarteniente de Ahrimán, llamado ‘la Peste’; su toque provocaba toda enfermedad, conocida o no. Demonio de sexo femenino con tres cabezas, tres bocas, seis ojos y mil sentidos.), Eligos, Yemma Ten, Fecor, Fleuretty (según la literatura cristiana teniente general de Belcebú, que dominaría en África. Era experto en plantas “venenosas” (psicotrópicas). Demonio nocturno, fomentaba el deseo sexual, y causaba guerras siempre entre los hombres.),  Gadrel, Guayota (demonio de la Mitología Guanche, que habita en el interior del Teide (Tenerife, España)), Hades, Iblís, Junier, Kobal, Licas, Mania, Mantor, Munkir, Nebiros, el Señor de los muertos( Líder de los nigromantes infernales. Es la mano derecha del ángel caído Lucifer, quien le dio el poder sobre toda la milicia infernal, nombrándolo Mariscal de las milicias infernales.), Orthon, Seddim, Sabasius (demonio frigio, jefe del Sabbat de los brujos; se le representaba con el pene manchado de sangre, cuernos, y su emblema era la serpiente. Su compañera era Bendis, o bien Cotys. Se lo identifica con el griego Dionisos y el romano Baco), Seth, Stolas, Tifón, Tiamac, Uzza, Jezbet, Yama, Zagan…estos son algunos de los demonios que habitan los avernos, ponerlos a todos, sería imposible,

Estatua de Asmodeo en Rennes le Château, Francia

El demonio es considerado un “ángel impuro” el cual puede por si solo causar posesiones demoniacas. Puede ser controlado a través de los exorcismos, el libro bíblico conoce, además, una forma eficaz para exorcizar a cualquier demonio o espíritu malvado: quemar el hígado y el corazón de un pez, pues el humo obliga entonces irremediablemente al espíritu a abandonar su presa y a huir lejos (Tob 6,8.17-18; 8,2-3).

El fin del mal, depende exclusivamente de nosotros, en la religión Católica “Jesús, el Señor, lo hará desaparecer con el soplo de su boca y lo aniquilará con el resplandor de su venida” (2Tes 2,8). Satanás y sus ángeles serán arrojados para siempre a la oscuridad del infierno y a las fosas tenebrosas del tártaro, en donde fueron relegados al principio por causa de su pecado (2Pe 2,4; Jds 6), en un “estanque de fuego y azufre”, donde “serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos” (Ap 20,10). Pero  vuelvo a decir, que somos nosotros, los que con fuerza debemos de largar de nuestras mentes y de nuestros cuerpos las ideas del mal, sitio ideal este, por donde entra el maligno a hacer de las suyas.

No podemos dejar pasar las vicisitudes que nuestros ojos ven día a día. La educación de las generaciones futuras es fundamental para evitar que el mal se vaya apoderando de ellas. No podemos “pasar” sin más de los problemas que nos rodean, ahí está la prueba que “El Príncipe del Averno” está ganando la batalla.

Nunca no tendremos que olvidar que están aquí, siempre latentes y cerca de nosotros a la espera de nuestras debilidades. No siempre los podemos echar de nuestro cuerpo con exorcismos. Ellos nacieron en un lugar y vienen de dar unas vueltas por la tierra y pasear por ella (Job 1,7:2.2).

 

SatanásRonda en la Roca

Satanás ronda en la roca,En la herrumbre mineral,Desde su hondura abisalDerruye todo lo que toca.

Nuestra voluntad apocaCon su malicia infernalY allá en su averno fatalNos condena y nos enroca

Satán anida en la piedra;Nadie —ni Dios lo arredra—Su maldad jamas reprime.

Si nuestra alma fulguraEl la hunde en la negruraY con gran saña la oprime.

La cola de rata

www.coladerata.co

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