CAMINO DE SANTIAGO (IX PARTE), por Xavier Eguiguren.

Música recomendada:  Milladoiro - Jiga-Pandeirada 

O Cádavo Baleira

DESDE O CÁDAVO BALEIRA A LAS MURALLAS DE LUGO.

 

Tantas son las direcciones imaginarias que confluyen desde Cádavo Baleira, tantas como palabras de peregrino guarda el camino.

Imágenes de sonidos dibujadas en los códices, que pudieron haber sido, que nunca fueron porque murieron en el “scriptorium” de amplios ventanales, afecto al pensamiento de los caminantes.

Camino real como la vida, uno, el que une en la octava etapa del camino primitivo, O Cádavo Baleira con la ciudad amurallada de Lugo.

Caminando se sorprende la silueta y su vara, flanqueado por árboles que dibujan una hilera sosegada. Mojones que cantan lentamente, acompasados, la distancia que en ese mismo lugar señala los 131 kilómetros a Santiago. Un lugar de nombre La Chaira, rinde pleitesía al peregrino al tiempo que muestra en el horizonte la meseta lucense

Cova da Valiña

Ubicaciones que nos devuelven al tenue traqueteo de pasos del día a día de otras vidas, respiraciones ancladas en la historia del camino. Testigos del estar de pequeñas aldeas y villas de rostros limpios y sonrientes, que nos dan la bienvenida con un reparador “ultreia”.

Villabade, Castroverde y esa torre del homenaje de un antiguo castillo del siglo XIV. La Iglesia de Santa María de Castroverde. San Miguel do Camiño, Souto de Torres, deambular dolorido entre caminos de carros, sebes, y regatos que pueblan la mañana, la tarde, la noche, y toda la eternidad del eterno peregrino.

Castroverde

Recitar de historia en pequeños carteles de fondo blanco, casados con minúsculas aldeas y ínfimos pueblos, Vilar de Cas, Soutomerille, hermanados con iglesias como la de San Salvador joya del prerrománico, y Gondar, primera parroquia del Concello de Lugo.

Respirar cansado en As Casas da Viña, lugar en que las fuerzas comienzan a flaquear, ya tengo sangre en los pies. Contamos un largo caminar desde el primer día en que se hizo al camino el caminante, hasta hoy desembocar en la Ronda de la Muralla de Lugo.

Santa María de Gondar y Cruceiro de Santo Tomé

Largas horas en soledad que acaban al cruzar la fortificación romana por la puerta de San Pedro, para poder leer “por aquí entró el rey Alfonso II el Casto en el siglo IX, inaugurando el primer camino de Santiago” y regocijarse en pensamiento y obra a viva voz, “ahora lo hace este maltrecho y dolorido peregrino, cojeando”.

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Lugo

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