LA ANOREXIA, por Manuel López espino. Doctor en Sicología

Música Recomendada:

 

La anorexia es una grave enfermedad que consiste en un trastorno de la conducta alimentaria junto con una percepción errónea del propio cuerpo que lleva a conductas  autodestructivas sin capacidad de control, produciendo una pérdida de peso provocada por el propio enfermo yendo a un estado de inanición.

             La anorexia se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea gordo aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado. Por ello inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos.

Cerca del 95 por ciento de las personas que sufren este trastorno son mujeres, generalmente comienza en la adolescencia, afectando a los jóvenes de entre 12 y 18 años. Se da primordialmente en personas de clase socioeconómica media y alta. Aumentando el trastorno en la sociedad occidental cada año.

             La anorexia nerviosa puede ser leve y transitoria o grave y duradera. Se han comunicado tasas letales tan altas como del 10 al 20 por ciento. Sin embargo, como los casos leves pueden no ser diagnosticados, nadie sabe exactamente cuántas personas tienen anorexia nerviosa o qué porcentaje muere de ella.

            Normalmente, esta enfermedad comienza con la eliminación de los hidratos de carbono, ya que existe la falsa creencia de que engordan. A continuación rechaza las grasas, las proteínas e incluso los líquidos, llevando a casos de deshidratación extrema. A estas medidas drásticas se le pueden sumar otras conductas asociadas como la utilización de diuréticos, laxantes, purgas, vómitos provocados o exceso de ejercicio físico. Las personas afectadas pueden perder desde un 15 a un 50 por ciento, en los casos más críticos, de su peso corporal. Esta enfermedad suele asociarse con alteraciones psicológicas graves que provocan cambios de comportamiento, de la conducta emocional y efectos en el cuerpo que pueden durar toda la vida.

            Su causa es desconocida, pero los factores sociales parecen importantes. Aunque hay muchos factores socioculturales que pueden desencadenar la anorexia, en los últimos estudios se está viendo que una parte de la población tiene una mayor predisposición física a sufrir este trastorno, independientemente de la presión que pueda ejercer el entorno.

            Si consideramos la alimentación como el primer elemento en la vida humana con el que a través de él nos relacionamos con el entorno, lo asimilamos, establecemos afectos y obtenemos la primera satisfacción al cubrir las necesidades nutricionales, vemos claramente la relación entre la comida y los afectos, siendo este el primer vínculo sentimental del bebé con quien le alimenta, principalmente la madre, con quien va a experimentar sus primeras experiencias existenciales.

Experimentos con primates han demostrado esta misma búsqueda de afecto en la alimentación, usando un maniquí de cables con un biberón de leche y un maniquí de peluche sin biberón, un mono recién nacido se inclina siempre por el segundo.

            En los humanos está más que demostrado la sensación de seguridad y confianza que tienen que tener nuestros hijos para centrarse en el alimento y como según van creciendo, el alimento va pasando a un segundo plano, (en las sociedades donde no hay carencia de alimentos), y la figura nutricia pasa a un primer plano, justo es ese momento en el que el niño se transforma en un animal social y afectivo. A partir de aquí todo trastorno con la alimentación siempre va a estar ligado a los lazos afectivos, (salvo patologías puramente físicas, viéndose cada vez más las patologías psicosomáticas, donde el pensamiento y los afectos influyen directamente en la enfermedad física). En ocasiones, el no comer, tan solo será una llamada de atención, pero en los demás casos deberemos mostrar mucha atención para saber que está ocurriendo en la evolución de ese niño sobre todo en la adolescencia, donde se juntan muchas emociones y afectos que a veces son difíciles de asimilar y eso lleva a centrarse en lo exterior, es decir en el cuerpo, en la moda, en el grupo y en las demandas externas para ser aceptado en su grupo de referencia, cambiando las figuras parentales por estas nuevas figuras y perdiendo su identidad personal de “niño” para ser “adulto”  sobre todo a la mujer, que sufre más esa presión social y sobre todo de los medios, por tener un cuerpo delgado y bello, que distorsiona la imagen de la adolescente que aún no tiene un cuerpo formado y una personalidad madura, pero si tiene las demandas de la mujer adulta. 

 Cuando los mecanismos personales fallan y no es capaz de responder positivamente a esas nuevas demandas, algunas adolescentes hacen un intento de retroceder en la evolución natural para intentar evitar el afrontamiento de esa nueva fase de la vida y para ello dejan de comer  creyendo que si su cuerpo no se alimenta se parará su desarrollo y podrán seguir siendo una niña evitando el “examen” de la sociedad a su cuerpo de mujer. Por desgracia, lo único que consiguen es caer en una enfermedad que tiene su parte física, con el dolor por la falta de nutrientes y repercusiones fisiológicas junto con su parte psíquica, tanto de aislamiento social por evitar cualquier acto donde haya alimentos, el mal estar emocional por tener que mentir para no aceptar su patología y el pensamiento reiterativo al no poder conseguir su objetivo nunca, al ir contra natura de evitar hacerse mujer, (aunque si consiguen retrasarlo e incluso perder la regla y con la extrema delgadez evitar la aparición de las curvas de mujer).

            Su tratamiento es largo y complejo y se recomienda lo lleve un equipo formado por un médico, un biólogo, un endocrino, un psiquiatra y un psicólogo, ya que la paciente con anorexia va a tener afectadas las áreas de estas disciplinas.

            Por todo ello podemos concluir con que la anorexia es una patología que crea la sociedad del bienestar en sus adolescentes femeninas por sus cánones de belleza tan superficiales y estrictos tan solo para que ciertos modistos puedan diseñar ciertos trajes que ensalzan su ego, sin importar hacia quienes los realizan.  

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *