LA INDIA, por María Rosa Jordán. Académica de la Historia y Periodista.

Música recomendada

La India es el país de los mayores contrastes del mundo: el séptimo más extenso del globo y el segundo más poblado después de la China.  Su territorio se extiende desde el Himalaya al norte, hasta el sur peninsular tropical.

Este extenso espacio geográfico está constituido por una prodigiosa amalgama de lenguas, culturas, etnias, creencias y estilos de vida, de la que pocos países pueden presumir.    Buena parte del encanto de la India descansa en el echo de que se trate de una nación joven y de un país centenario unidos en un todo indivisible, donde pasado y presente se encuentran.

Su historia se remonta 5.000 años atrás, a los tiempos de la civilización del valle del Indo, donde diversas excavaciones han revelado la existencia de una sofisticada cultura urbana.

El viaje desde cualquier punto de España requiere hacer una escala en algún aeropuerto de Europa o Asia, en nuestro caso lo hicimos en Finlandia ( Helsinki )  cubriendo la travesía en unas nueve horas.  El aeropuerto Indira Gandhi en Nueva Delhi nos acogió en una calurosa madrugada, según el dicho popular, hay dos estaciones del año en la India, la del calor y la del más calor…entre octubre y marzo la temperatura es agradable, pero a fines de junio no baja de 45 grados a la sombra.

Nueva Delhi, de esplendoroso pasado mogol, y hoy Capital y sede del Gobierno de la República Democrática de la India, está dividida por el río Yamina, que en su momento fue el eje central para la formación de la ciudad en la Vieja y la Nueva Delhi. Es una urbe llena de historia, cultura y monumentos mogoles de los siglos XVI y XVII.

La mayor Mezquita de la India Jami Masjid, edificada en 1656 por el emperador Shak Jahan, necesitó seis años y 5.000 obreros para construirla.  Grandes avenidas como Chandni Chowk con majestuosas mansiones coloniales, que levantaron los británicos en la década de 1930, no olvidemos los atestados y atractivos bazares y sobre todo el caos circulatorio que impera en la ciudad, Rudyard  Klipling lo describió así:” no hay en el mundo entero semejante río de vida”.  Raj Ghat , tumba simbólica o Memorial de Mahatma Gandhi  ( Gran Espíritu )  su identificación con los pobres convirtieron la lucha por la libertad en un movimiento de masas.    La ciudad Nueva construida por los ingleses en 1911 como sede administrativa del British Raj, comienza en la Puerta de la India, Rashtrapati Bhawan, antigua residencia del Virrey y hoy Palacio Presidencial, zona de las Embajadas y sus principales calles y avenidas.

Jami Masjid
Raj Ghat

El recorrido por Red Fort, donde los músicos tocaban tres veces al día, Moti Masjid ( la mezquita de la Perla )  Diwan-i-Khas  ( el legendario trono del Pavo Real )  es indescriptible relatar todo lo que se puede y debe visitar, museos, mezquitas, palacios y deambular simplemente por las calles, es sentir la pujante vida en colores que bulle alrededor del turista sorprendido..

Por carretera saliendo de Delhi y observando el camino que salpica de pueblos y aldeas, el transcurrir lento de las gentes (los indios no concibe vivir con prisas ) es contemplar toda una lección existencial.

Camino a Samode  saboreamos la variada comida del país, aderezada siempre con múltiples especias, en el Samode Palace, su propietario actual es el Marahá Yadavendra, descendiente de los más poderosos marahás de la India, algunos hoteles en los que estuvimos eran palacios, espléndidos edificios que son todavía propiedad privada de nobles familias.

Moti Masjid
diwan i khas

Nuestra llegada a Jaipur, la Ciudad Rosa, el color de la hospitalidad, capital del estado de Rajasthan  ( de donde proceden todos los gitanos del mundo ) sus valles y llanuras albergan fuentes, palacios y templos, un pasado feudal que permanece vivo en los magníficos restos arquitectónicos y en una cultura tradicional y muy enraizada.  La localidad nos recibió con el desbarajuste circulatorio habitual del país ( dicen que en la India, no se conduce, se esquiva.

Las vacas sagradas que simbolizan la madre tierra, la naturaleza y por extensión, la fertilidad y la abundancia, como proveedora de leche se la considera como una madre y conviven en las calles con ellas tranquilamente. Los indios son vegetarianos la mayoría y ellos dicen que su sistema inmunológico es más fuerte y sus cuerpos más puros.    Jaipur tiene un laberinto de fascinantes bazares, los camellos se abren paso entre las motocicletas y los ancianos aldeanos con turbante conviven con jóvenes en pantalón vaquero.  El edificio más sorprendente y emblemático de la ciudad, es Hawa Mahal o Palacio de los Vientos cuya arquitectura singular de color rojizo, no nos deja indiferentes, el Palacio Albert  Hall construido por el maharajá de Jaipur para conmemorar la visita del rey Jorge de Inglaterra, hoy convertido en museo. Imposible enumerar la cantidad de maravillas que hay que visitar, y por mucho más Jaipur es un destino muy interesante.

Hawah Mahal. Jaipur.  (el palacio de los vientos, dispone de 953 ventanas) Frente al Hawa Mahal o Palacio de los vientos, que fue construido para las mujeres del harem de Sawai Pratap Singh. El monumento fue concebido originalmente con el objetivo de permitir a las señoras de la casa real contemplar la vida diaria y las reales procesiones de la ciudad. 
Esta maravilla es el Hawa Mahal (Palacio de los Vientos) en Jaipur, la capital del Rajasthan. En su fachada hay 953 ventanas y celosias desde donde las mujeres del marajá podían observar la vida cotidiana sin ser vistas. La parte superior del edificio dibuja la cola de un pavo real, uno de los animales que en la India tiene un valor simbólico. 

Nuestra experiencia de montar a lomos de elefante, se cumplió satisfactoriamente, para subir al Fuerte Amber, palacio fortificado, fue ciudadela hasta 1727 los sucesivos gobernantes acudían a él para recibir las bendiciones de la diosa Shila Devi.

Camino de Agra visitamos Fatehpur Sikri, bella ciudad desierta, cuyo origen mogol, construido en 1569 en agradecimiento por el nacimiento de un hijo del emperador.

Un espectáculo inigualable nos aguardaba en Agra, una de las siete maravillas del mundo El Taj Mahal monumento espectacular que muestra el estilo arquitectónico islámico, persa, indio y turco, en recuerdo a Mumtaz Mahol esposa del emperador mogol Shak Jahan su esposa predilecta y un símbolo de amor por ella., sus perfectas proporciones y exquisito trabajo han sido descritos como una oración, una visión, un sueño, un poema, una maravilla. Además de esta obra de arte no podemos dejar de visitar el Fuerte Rojo, construido como palacio y reconvertido en recinto militar.

Nuestro viaje llegaba a su fín, las vivencias de ocho días en India, nos alegró el corazón.

El Taj Mahal construido por el emperador Shah Jahan

La filosofía natural de la población de la India, es admirable  “ Sé que las riquezas no son para siempre, que no se alcanza lo permanente a través de lo transitorio. Sin embargo mediante recursos transitorios, yo he alcanzado lo eterno.  India es el país de los valores espirituales que occidente perdió”.

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