EVOLUCIÓN DE LAS VÍRGENES NEGRAS EN LA ICONOGRAFÍA MARIANA, por Antonio Madroñero. Escritor

Una cuestión muy interesante dentro de la historia de la historia de la cultura devocional en España es el de las Vírgenes Negras, tan importantes en la imaginería española.

            Para empezar el tema de que las primeras tallas de la Virgen para uso devocional fuesen una talla negra, pero no con rasgos de raza negra africana, en un ambiente de raza blanca mediterránea de los principios de la religión cristiana. Resulta menos fácilmente de entender si añadimos que durante los primeros siglos del cristianismo no se utilizaron esculturas votivas habida cuenta que había necesidad de diferenciarlas de los ídolos paganos. Se usaban mucho las reliquias. Es típico el ejemplo de los vestidos de San Pablo. Los cristianos le pedían retazos de sus vestidos para aplicarlos a los enfermos o a los poseídos. “…bastaba aplicar a los enfermos pañuelos o mandiles que había usado y se alejaban de ellos las enfermedades y salían los espíritus malos” (Hechos 19:12).

            Ello explica que en la Alta Edad Media la gran importancia que se daba en el culto a las reliquias. Cuando un papa enviaba un nuevo nuncio apostólico a un país, lo entregaba alguna valiosa reliquia como símbolo de supremacía sobre las autoridades del país de destino.

            No es sino a partir del año 431 cuando en el Concilio de Efeso, en el año 431 se define para siempre a la Virgen María como Madre de Dios en la persona de Jesucristo.

A nivel de la primera figurilla conocida de la Virgen, se tiene noticia del icono al que se veneraba en Jerusalén, y que luego se llamará de Vladimir al trasladarlo a Costantinopla. Es del mismo siglo V y era un icono tallado en madera que dio lugar a comprobar la intercesión de la Virgen María por los muchos milagros que con la veneración del icono se conseguían.

Las pinturas de la Virgen María habían comenzado antes que las tallas, como lo atestigua el fresco en la Catacumba de Santa Priscila en el siglo III, mostrando la primer pintura conocida de la Nuestra Señora.

Las primeras tallas de la Virgen eran de muy pequeño tamaño (10 – 15 cm) y son la primera generación de Virgenes Negras. Estaban hechas de escoria negra de hierro que aprovechando su pastosidad a alta permitían la fabricación de pequeñas figuras con un modo operatorio similar a como se fabricaban las cerámicas de terra sigilata romanas. Quedan pocas imágenes de este tipo, y curiosamente, la mejor conservada es la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles, patrona nacional de Costa Rica.

Primera representación de la Virgen María. Catatumbas de Santa Priscila. Roma

Estas pequeñas figuras negras fueron el claro precedente de la copiosa producción de las figurillas jacobeas de azabache, tan extendidas durante el Camino de Santiago, de las que en la figura  de azabache. Museo de Valencia de don Juan de Madrid, ponemos una muestra.

Su producción se extendió por siglos, siendo objetos preciadísimos. Hasta la America colonial llegaba siglos después el comercio de estas figurillas. En la ciudad de San Agustin centralizaron los españoles esta actividad comercial. El museo mas rico en piezas de azabache es el Metropolitan Museum de Nueva York.

Nuestra Señora de los Ángeles. Patrona de Costa Rica
Figura de azabache. Museo de Valencia de don Juan de Madrid

Con independencia de otros aspectos, lo que más llamó siempre la atención es la negritud de estas figuras, que se perfeccionó en el azabache. El azabache admite un fácil pulido que dota a las figuras de una brillantez que hace recordar al firmamento, de negrísimo fondo, pero con la Luna y las estrellas que lanzan eternamente, sin apagarse, su blanca luz. Por eso en la segunda generación, la mas importante y conocida de las vírgenes negras, las tallas son de madera pero embetunadas en superficie y con el acabado pulido, para que sea brillante.

Diosa Isis dando pecho
Románico. Virgen dando el pecho. Monasterio de Oseira. Orense

Está claro que en lo profundo del hombre está arraigada la asociación entre el firmamento y los dioses.

El ejemplo mas conocido es el de las deidades egipcias, el gato Bastet, y sobre todo Isis y Horus, son representados como tallas negras y asociadas a la noche. De día el dios Ra (reprensado por un león) mostraba su dominio y su creación de la vida luciendo en el firmamento, pero quedaba oculto hasta el amanecer. Los dioses negros cuidaban durante la noche que Ra pudiera aparecer en la mañana.

Por eso, hace años, se discutía mucho sobre si la Virgen Maria era una cristianización de la diosa Isis, que mostramos en la figura anterior.

 

Nada más inexacto. Las vírgenes negras, las de madera ennegrecida y abrillantada son prerrománicas de los siglos VIII y IX, y para entonces, en la batalla de Heliópolis en el 640, los musulmanes habían conquistado Egipto. Se cortó con ello la comunicación entre la cultura del Egipto Antiguo y el área cristiana.

            Lo que en realidad ocurrió es que el cristianismo nació en el seno de la cultura clásica greco-latina. Hasta San Alberto Magno (1200) no se separa a la razón del dominio de la fe, y la teología pasa a ser considerada distinta de la filosofía. Es mas, el Nuevo Testamento fue escrito por judíos seguidores de Cristo en un idioma que se describe mejor como judeo-griego. El judeo-griego es esencialmente un lenguaje griego hablado por judíos en el momento.

            El cristianismo tomó por tanto muchas cosas de la cultura griega, que por cierto, estaba impregnado en muchos aspectos del Antiguo Egipto. Y un aspecto fue la pauta para representar a los dioses en el entorno doméstico.

 En la figura 3 se muestra a un famoso vaso griego, perteneciente al Museo de Louvre, en Paris.

Vaso  griego que representa  Atenea naciendo de su padre Zeus. Museo de Louvre. París. De la cabeza de Zeus nace, con yelmo, la pequeña cabeza de Atenea. La diosa Ilitheys, con las manos enmarcando el rostro de Zeus, está ayudando en el nacimiento. Entre los dioses que se reunieron alrededor del trono de Zeus, podemos ver a Dionisos con su cuerno para beber (izquierda), quizás acompañado por Hera y a Poseidón con su tridente.

Por eso en el ambiente doméstico de los pequeños eremitorios donde renace el cristianismo después de las invasiones bárbaras, las pequeñas figuras de las vírgenes negras que allí están, las de la primera generación resultan ser de tamaño suficiente.

            Pero con el tiempo los eremitorios se agrandan, se completan con obra viva y se pasa luego a realizar el culto en ermitas e iglesias rurales. Nace así el románico, con sus iglesias románicas, no muy grandes, pero que sobrepasan ampliamente el tamaño de los eremitorios. Las imágenes de la Señora deben crecer.

            El románico nace con figuras orientalísticas en los capiteles que pronto se convierten en figuras humanas. Ganan tamaño y se integran en la arquitectura. Y sin mucho tardar, la policromia les transforma de elementos decorativos en imágenes votivas. La estatua de Jesus en la catedral de San Salvador, en Oviedo, es la imagen paradigmática.

El Salvador. Catedral de Oviedo
Virgen de la Regla. Chipiona
Virgen Negra de Rocamadur. Francia

La madera con que se construyen las imágenes necesita un acabado en negro, que las de un carácter de continuidad con respecto a las primeras vírgenes negras. Y por aquel entonces se había extendido el uso del betún extraído de los tocones de los pinos. Se empleaba sobre todo para calafatear la madera de los barcos. Era un producto barato que se podía pulir fácilmente una vez aplicado.

            En España hay bastantes vírgenes negras, aunque en la mayoría de los casos no son reconocidas como tales por el gran público. Posiblemente sea porque los deterioros debidos al transcurso del han de resolverse o por medio de una restauración museística, o cubriendo a la imagen antigua con ampulosas vestimentas de épocas posteriores

         

De Chipiona, Cádiz.. El público la conoce vestida, y no se da cuenta de la irregularidad de que el Niño es blanco, mientras que la Madre es negra. Y es que está acostumbrado no a “vírgenes de cuerpo”, de talla completa con policromía o vestidos, sino a “imágenes de vestir”, compuestas de un bastidor de caña, y de cara, manos y Niño que se montan en la vestimenta soportada por el bastidor, dando en su conjunto una idea de normalidad. Su éxito radica en que resultan muy manejables cuando la virgen tiene que ir de romería o ser transportada a una ermita.

            Posteriormente vino la moda de las vírgenes con cara tostada, pues cuando llegó a reinar a España Carlos I, se trajo el gusto por las imágenes de color achocolatado, no negro, que en Flandes se hacían de terracota.

            Y es por ello por lo que tenemos en España bastantes vírgenes morenas, algunas pintadas en moreno, no con betún sino con pintura, y otras porque incluso después de llevar tiempo con su linda cara española, las pintaban de tostado. En la Fig 5 ponemos un par de ejemplos, la Virgen de la Merced, de Jerez de la Frontera, y la Virgen de Vacas en Avila.

Virgen de la Merced Jerez de la Frontera. Cádiz

La Virgen de la Merced es una virgen medieval, patrona de la ciudad de Barcelona, obra de San Pedro Nolasco. Se ha repetido en múltiples ubicaciones. La tenemos de patrona de múltiples ciudades en República Dominicana, Perú, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y El Salvador. Además de ser Patrona de múltiples ciudades es patrona del ejército argentino, de Instituciones penitenciarias y de instituciones beneméritas.

            En España recibe especial devoción en Barcelona Sevilla, Madrid, Sevilla, Jerez, Granada y La Laguna.

Virgen de las Vacas. Ávila
Virgen de la Regla Vestida.
Virgen Negra de Polonia

Es por ello por lo que podemos conocer su faz en múltiples versiones. 

Unos restauradores profesionales fueron encargados de limpiar y mejorar a la talla de Virgen de Vacas. No había documentación y se la suponía una virgen negra medieval.

            La sorpresa fue que removiendo las capas exteriores apareció una blanca faz. Por eso, a día de hoy, la Virgen de Vacas está como siempre debió estar, con su bella cara castellana.

            Sería interminable el relato de las historias y anécdotas de la sucesión de Vírgenes Negras. A grandes rasgos puede decirse que cada tipo de presentación correspondia a una forma de rezarle. Asi por ejemplo las vírgenes románicas de la Señora en un trono o escaño y el Niño sobre su rodilla izquierda (Sedes Sapientae) invitaban a rezar al Niño que era el Dios, actuando secundariamente la Madre como trono del niño y como abogada para recoger las suplicas de los orantes y presentárselas a su Hijo.

            En la época del barroco, las vírgenes pasaron a ser vestidas con la basquiña, una falda que al imponer una silueta cilíndrica, hace parecer a la Virgen de mayor tamaño. Así vestían las princesas del barroco. La virgen del Pilar es la mas conocida de este tipo.

            El tema de las Vírgenes Negras es substancioso pero interminable. A los lectores que les pueda apetecer encontrar en Internet mas información al respecto, pueden ir a:

 www.virgenesnegrasculturaytradicion.wordpress.com

 

libro del autor de este artículo.

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