CAMINO DE SANTIAGO (II PARTE) por Xavier Eguiguren

Hospitales borrados

 

 

Serenatas de trinos durante un tiempo infinito, enmarcan el caminar desde Oviedo a San Juan de Villapañada por una senda repleta de historia. Recibo en la primera etapa del camino primitivo de Santiago, hoy, más de lo que he dado.

Lamentos y quejidos de peregrinos imaginarios, puedo pensarlos en San Lázaro de Paniceres. Caminar en tiempos pretéritos, escuchar los recuerdos de las piedras trenzadas con argamasa. Sentir de paredes que forman la piel erizada por el frío y la lluvia, de la estructura que aquí en este lugar que piso, antaño existía. Cuentan que eran habitáculos de contornos afilados, de esquinas con olor a ungüentos, de una malatería de devotos caminantes enfermos.

San Lazar de Paniceres

Tu, camino de Santiago, me regalas paz a cambio únicamente de mis pasos. Ya hago mías las conchas afecta a esos mojones, soy uno de esos perfiles peregrinos que hablan mil lenguas y un solo idioma. Aprendo solidaridad con desconocidos que siguen un mismo sendero.

Puente medieval sobre el río Gallegos

El túnel del tiempo que asoma a la ermita del Carmen, al puente medieval de Gallegos. Mirada a un sin fin de hospitales borrados piedra a piedra, uno en El Escamplero, otro en el Puente de Peñaflor y uno más en Premoño.

Profundos conocedores del principio de la vereda, en hilera ya leemos almas. Ininteligibles para mi las palabras nos reímos en distintos dialectos.

En la villa de Grado, recorro un burgo del medievo. Pasos inclinados que ubican al caminante en San Juan de Villapañada, el cansancio apremia, podremos lavar nuestros doloridos pies en el albergue.

Tocamos una gran capa en este rincón de paz. Sosiego, cual manto que cubre con el recuerdo lo que fue en otro tiempo, en este espacio, un hospital de la orden de San Juan de Jerusalén.

El camino.

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