Hechos que cambiaron el mundo: La Humanidad en la Luna

Mucho antes que tres norteamericanos pisasen la tierra de los selenitas, nuestro Don Quijote ya la había pisado. Pisó la Luna a través de su amada Dulcinea, pero el no pasó a la historia por esto, por esto pasaron Neil Amstrong, Edwin Buzz Aldrin y Michael Collins. Aquellos Estados Unidos gobernados por Richard Nixon, estaban inmersos en esa guerra fratricida de Vietnam y el Apolo 11 estaba condenado a ser una de las propagandas anticomunistas más importantes de aquella década. La carrera espacial estaba del lado de la antigua Unión Soviética. Hacía ya algún tiempo que JFK, en mayo del 60, habló a los norteamericanos que la nación tenía por objetivo, antes de acabar la década, de enviar al hombre a la Luna y traerlo a la Tierra de vuelta.

Los astronautas Neil Amstrong, Edwin Buzz Aldrin y Michael Collins

Despegue del Apolo 11

Los ingenieros norteamericanos de aquellos tiempos, estuvieron trabajando, basándose en los proyectos Saturno y Mercurio, para crear un cohete seguro que pudiera alcanzar nuestro satélite. Ya en el año 1967, el proyecto Apolo 1 estaba listo, pero no llegó a cumplir la fecha de lanzamiento prevista para el 21 de febrero de 1967, debido a un incendio en la cabina durante una prueba en la plataforma de lanzamiento, murieron sus tres tripulantes. En cada nueva misión espacial la tecnología se iba refinando y mejorando desde los trajes espaciales hasta las técnicas de navegación.

 

Un 16 de julio de 1969 los astronautas partieron con rumbo a la Luna a bordo del Apolo 11 empujado por un cohete de la serie Saturno V. Ya el 19 de julio estaban bajo la órbita lunar, Collins permaneció en la nave mientras Armstrong y Aldrin se acercaban al satélite a bordo del módulo Eagle. Alunizaron en el mar de la Tranquilidad. Como anécdota Aldrin, que era presbiteriano, comulgó en el interior del módulo, siendo el primer hombre en la historia en comulgar en la Luna mientras que Armstrong ponía un pie de un salto en la superficie lunar mientras decía las famosas palabras: “Este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para la Humanidad”. Aldrin le siguió 19 minutos más tarde y tras reunirse con Armstrong, exclamó “¡Qué magnífica desolación!”. La nave había alunizado en el área denominada “El Mar de la Tranquilidad”, una vasta extensión de fina arena y roca.Poco después, los dos astronautas clavaron en el suelo una bandera de Estados Unidos y hablaron por radio con el presidente Richard M. Nixon en la Casa Blanca.

El apolo 11 en la órbita lunar

Ambos estuvieron caminando más de dos horas por la Luna. Recogieron más de 20 kilos de muestras del suelo, tomaron fotografías y colocaron un artefacto para detectar y medir el viento solar, un reflector de rayos láser y un sismógrafo. Mientras los astronautas realizaban su misión en la superficie, Michael Collins mantuvo en órbita el “Columbia”, a una distancia de aproximadamente 111 kilómetros de altura.

Aldrin en la superficie lunar

Armstrong

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El regreso del Apolo 11 se realizó sin contratiempos y el 24 de julio de 1969, 8 días después de iniciada la misión, la nave cayó sobre las aguas del Océano Pacífico, cerca de Hawai, donde lo esperaba el portaaviones Hornet para recogerlos. La proeza, que llegó a considerarse uno de los momentos más importantes de la humanidad, junto al dominio del fuego o la invención de la rueda, necesitó diez años de preparación para ser llevada a cabo con éxito, del trabajo de 350.000 personas y de 24.000 millones de dólares. Tres hombres acababan de hacer historia

Amerizaje del Apolo 11 en el Pacífico

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *