LA LEYENDA NEGRA ESPAÑOLA

Los españoles, por naturaleza, nos tiramos piedras unos a los otros constantemente. Esto ha sido siempre a lo largo de la historia, desde más allá del paraíso terrenal (creo que la serpiente fue española) hasta nuestros días. Es como si las potencias europeas tuvieran un pasado inmaculado… Solo cabe recordar el sentimiento anti catalán que tenían en Italia y que venía desde el Medioevo debido a la conquista por parte del reino de Aragón de la Sicilia y Nápoles y, por supuesto, a la competencia comercial del Mediterráneo (si es que la pela es la pela). Cuando Fernando el Católico reforzó su dominio político con la ayuda de su mujer, es decir, de Castilla, la catalanofobia se convirtió en hispanofobia. Así que el elemento que Italia aportó a la Leyenda Negra española fue irónicamente la heterodoxia religiosa: los autores renacentistas describían a los españoles como contaminados por los musulmanes y judíos. Otros hispanófobos fueron los alemanes, siempre querían estar por encima del poder latino español, los holandeses, ya que ellos querían sacudirse del dominio de lo español, los ingleses que querían siempre sabotear el arte de comerciar de España, los franceses, que estaban hasta los cataplines de estar rodeados del imperio de los Hasburgo, que no eran otros que del imperio de Carlos I y de los portugueses que rechazaron siempre al rey Felipe II de España. Resulta que todos los que libraron batallas contra los españoles, tienen más leyendas negras que los propios españoles, pero claro, la historia de esos países malandrines no las recuerda. Vamos a recordar a los belgas con su piratería sangrienta contra barcos de pasajeros matando a cientos de mujeres y de niños en el Atlántico, frustrados ellos por no conseguir los grandes tesoros de las indias.

Lápida en el Campo de los Quemados, Montsegur, Francia

Los ingleses, estos son los peores, porque prodigaron el peor racismo hacia los nativos de sus territorios imperiales (América del Norte, muy del norte, India, Australia, etc…). Los portugueses con sus enormes cargas de esclavos hacia las américas. Está visto que estas naciones no se avergüenzan de su pasado, por muy negro que sea, y… ¿Porque los españoles miran al suelo cuando por ejemplo se habla de la Inquisición. Los franceses, solo en el castillo Montsegur (hay un campo que le llaman de los quemados), quemaron a más gente en un solo día que toda la Inquisición española a lo largo de los siglos, y nadie les dice nada, y orgullosos que están ellos. No es cuestión de usar la fórmula de y tú más: se trata de fomentar el interés por el conocimiento, por los datos, por ser objetivos. Cada país tiene esqueletos guardados en sus cajones y baúles de su historia que los especialistas deben de descubrir y dar a conocer viendo que ninguna realidad histórica es blanca o negra: más bien todas son grises, como consecuencia de los errores de los gobernantes, población civil o eclesiásticos No puede tildarse de español el origen de la Leyenda Negra, sus fuentes son de procedencia diversa. La Apología de Guillermo de Orange fue el texto que dio origen a la carta blanca para saltar al cuello de Felipe II (fue retratado como mal marido y peor padre, tirano y mal político, esto es lógico porque Orange se había rebelado contra el dominio español en los Paises Bajos). Su escrito, junto con los italianos, la deserción de Antonio Pérez y Fray Bartolomé de las Casas, es el fundamento de la Leyenda Negra, de los ataques al rey y al pueblo que dominaba el mundo y que defendía el catolicismo en una Europa que caminaba hacia la ruptura con Roma. Los tribunales europeos se dedicaron a perseguir, torturar y ejecutar a los católicos de las zonas reformadas. En el caso irlandés es estremecedor, y nadie dice nada de ello, pero de más de mil monjes que había en Irlanda antes de la reforma anglicana, sólo dos sobrevivieron a la represión de Enrique VIII. Durante el reinado de su hija, Isabel I de Inglaterra unos 800 ctólicos eran ejecutados cada año sin contar los que fueron asesinados por las turbas inglesas. Y no menos es el caso de Miguel Servet que fue ejecutado por su propio amigo Calvino.

Antonio Pérez

Guillermo de Orange

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Prácticamente en toda Europa, los gobernantes se sirvieron del descrédito de la monarquía de los Austrias pero que en realidad solo eran intereses subyacentes de carácter económico y político para acumular mayores cuotas de poder. En cuanto a las leyendas de cualquier tonalidad, es preferible no aceptarlas sin más como verdades. Debe de aplicarse el sentido crítico y el afán por conocer lo que ocurrió realmente. Leer mucho es una buena ayuda para obtener diversas facetas de un echo, que difícilmente puede ser explicado o comprendido de forma unívoca.

 

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