RAFAGAS DEL MESTER DE REBELDIA por Ramiro Lagos, poeta

En mi antología “Mester de Rebeldía de la Poesía Hispanoamericana” se actualiza la musa indignación de la que hablara otrora el gran poeta colombiano José Asunción Silva. Ella es testigo de la irrupción de nuevas tendencias de la poesía hispanoamericana. Llámesele poesía social, poesía política, poesía de protesta, poesía testimonial o poesía de la angustia o de la muerte, lo cierto es que entre el poeta evasivo y el poeta testigo hay dos fuerzas actuantes en el mundo de hoy: el inconformismo contra el escapismo. Lo evasivo se origina de múltiples factores, entre otros, de la descristianización y epicureismo de núcleos intelectuales y sociales, ajenos a la verdad y cómplices de la farsa cotidiana.

Dibujo de Manuel de María

El testimonialismo irrumpe como una bandera contra el desorden desvertebrado del orden, contra el mascarismo de los falsos profetas, contra los mitos caducos de una tradición falseada, contra la complicidad de los apóstoles políticos y espirituales, contra la angustia del existir sin fe y, si se quiere, contra el cristianismo descristianizado de sus insensibles cofrades. El humanismo heroico del poeta testigo opone su denuncia o necesaria protesta contra la deshumanización del arte , como reflejo de la deshumanización de la sociedad.Ante la trágica realidad de la historia viva de Hispanoamérica, podría tildarse de cobardía la actitud del poeta evasivo. Ya va para varias décadas que la musa mítica o la princesa del imaginismo onírico dejó de existir, siendo lo social, lo testimonial e incorformista, el nuevo signo o triángulo que estructura la nueva poesía. Se hace necesario asumir una actitud de denuncia y de protesta para que surja ese otro triángulo de Platón, basado en lo verdadero (lo bueno, lo bello, en cuyo centro, como resultado de todas las energías, impera el reinado o filosofía del amor).Hay quienes creen que la poesía es una inclinación providencial parangonable con el gusto artístico o la inclinación al deporte, lo cual nos traslada al viejo concepto del deporte verbal o pirotecnia estética de las justas cortesanas, en que tanto se jugaba a la rima o al ditirambo, para ganar fácil nombradía entre palaciegos o adulones. !Qué distante esta este tipo de poesía deportiva del tremendismo u ola humana que agita la azarosa vida hispanoamericana! Hay que advertir que la poesía en Hispanoamérica emana de su historia misma desde la epopeya de Ercilla hasta la poesía épico-social de hoy. El mismo Rubén Darío señaló en lo precolombino e histórico el rico manantial de inspiración cuando dijo que la verdadera poesía estaba en la silla de oro de Moctezuma y en la grandeza del Inca. Y añadió: «Lo demás es tuyo, demócrata Walt Whitman». Búsqueda de belleza y búsqueda de verdades fueron las dos direcciones alternativas o conjuntivas que con Rubén Darío se proyectaron desde “Prosas profanas” y “Cantos de vida y esperanza”. Pero las más de las veces, es la vida del hombre o las circunstancias sociales las que imponen el riguroso turno de prioridades en el papel que deba ejercer lo estético sensitivo o lo estético intelectivo, con respecto a lo bello objetivo o lo feamente trágico. Lo antibello, que es lo feo, no escapa de la axiología estética como material poetizable, ya que está asistido por la verdad que emana de una temática testimonial iluminada por rayos y centellas.

Magda Portal en 1929

La verdad y la belleza son correlativas, y dentro de esta correlación actúa la musa del momento. Pero la musa cambia de nombre y hasta de indumentaria, según sea la circunstancia social o humana que la circunde. Y he ahí una galería de musas con diferentes nombres : Musa Rebelde, Musa Humana, Musa Popular, Musa Social y Musa Testimonial. Ellas están de espaldas a las llamadas Musa Mítica, Musa Romántica, Musa Imaginativa y Musa del Pavo Real. Muchas de esas musas pululan en la poesía contemporánea convertidas en princesas azules o en princesas criollas, tan atractivas como tan estúpidas. Hoy los poetas de protesta han descubierto en la mujer campesina y comunitaria la nueva imagen de la musa popular. Alrededor de la nueva musa, con las mayorías democráticas de las dos Américas, como lo soñaron Whitman, Carl Sandburg, Lindsay ( Vallejo, Neruda, Ernesto Cardenal) la poesía de hoy se levanta como antorcha justiciera para iluminar la temática testimonial de una variada poesía transfigurada del pueblo, la tierra, la patria, la angustia social y humana y toda la tragedia hispanoamericana. EI tema del dolor humano y la vida como problema, son en el gran poeta peruano César Vallejo una de las máximas contribuciones a la poesía contemporánea. Maestro de las generaciones jóvenes de hoy, qué valor tuvo para liberarse de dictaduras retóricas y hablar poéticamente de la tragedia colectiva, «ardiendo», «enfureciéndose», «golpeando», «estremeciéndose».Si la gran poesía norteamericana comenzó haciéndose a gritos, algo parecido sucede hoy en Hispanoamérica. Es que ya la poesía evasiva de forma cascabelera, de pandereta e idilios bajo las estrellas, no tiene sentido en esta época de violencia. Ningún poeta con sensibilidad social osaría cantar un bello crepúsculo junto a un río tropical cuando ve flotar en él el cadáver anónimo del campesino, arrojado por manos siniestras. Ni cuando «Cristo va por las calles flaco y enclenque» (como lo denunció Darío), puede seguir el poeta cantando el paraíso del trópico. Por eso, de las dos vertientes de la poesía rubeniana, aquélla que es más expresión de verdades que de belleza, más testimonio que evasión, es la que hoy se proyecta en Suraméricá; con el agravante de que en la actualidad, la turbulencia social y humana traduce un caudal de tan alarmantes proporciones y un cauce tan imprevisto, que se hace necesario exclamar con el mismo Darío : «Cristóforo Columbo, pobre Almirante, ruega a Dios por el mundo que descubriste»La increpación contra los falseadores de la verdad y contra los generadores de la protesta, pasa al tono iracundo y contundente en la pluma picuda de Pablo Neruda, lanzada al aire libre sobre «la arena traicionada» por «la crema y nata» de la aristocracia criolla :

«Grotescos, falsos aristócratasde nuestra América, mamíferosrecién estucados, jóvenesestériles, pollinos sesudos,hacendados malignos, héroesde la borrachera en el Club,salteadores de banca y bolsa,pijes, grafinos, pitucos,apuestos tigres de Embajada,pálidas rúñas principales,flores carnívoras, cultivosde las cavernas perfumadas,enredaderas chupadorasde sangre, estiércol y sudor,lianas estranguladoras,cadenas de boas feudales»

RAMIRO LAGOS

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