La comunicación es el acto a través del cual dos seres entablan entendimiento el uno con el otro. desde su etimología. La palabra deriva del latín communicare, que significa “compartir algo, poner en común”. Por lo tanto, la comunicación es un fenómeno inherente a la relación que los seres vivos mantienen cuando se encuentran con otros. A través de la comunicación, las personas o animales obtienen información respecto a su entorno y pueden compartirla con el resto. Si nos centramos en los humanos, nuestra comunicación es muy compleja, no es solo el esquema de emisor, que es quien lanza el mensaje, mensaje, que es lo que se transmite y receptor, que es a quien llega para que lo entienda y procese. Hay muchos más elementos que debemos manejar para ser buenos comunicadores, la comunicación verbal, donde entraría el tono, el lenguaje adecuado a las capacidades del receptor, la velocidad, la reiteración de las partes que son complejas y puede no entender… como la no verbal, donde entraría nuestros ademanes, nuestra mirada, sonrisa, postura… y en el ámbito de la pareja, entrarían más formas aún de comunicarnos.

 

En la comunicación verbal una parte fundamental es la escucha. Escuchar es una habilidad muy importante que cuesta trabajo desarrollar ya que todos estamos ávidos de ser escuchados y rara vez damos la oportunidad a otros de expresarse, sin embargo, en la sociedad esta cualidad es esencial, ya que la única manera de poder dar a otro lo que necesita es conociendo sus necesidades y esto sólo podemos lograrlo si lo dejamos expresarse.
Aprende a escuchar y sacarás provecho aun de aquellos que no saben expresarse” .Plutarco. Escuchar no es fácil. Debemos intentar hacer pequeños resúmenes según nos van hablando para facilitar al emisor su discurso, para que se de cuenta de lo que me estoy enterando, y los dos lleguemos a un entendimiento optimo cuando finalice su exposición, sin juzgarle, sin interrumpir con ninguna experiencia nuestra, hasta que él acabe su ponencia. de esta forma la persona nos contará todo aquello que realmente quiere contar y profundizará más en temas que de otra forma nunca nos contaría. Cuando nos toque nuestro turno, es bueno argumentar basándonos en lo que el emisor, ahora receptor dijo, para que la conversación sea enriquecedora para las dos partes y no sea tan solo un encuentro donde las dos partes quieren contar su discurso sin importar para nada lo que el otro nos diga. Recordemos siempre que una conversación no es la suma de dos monólogos.

Cuando hablamos expresamos nuestras ideas, a través de los conceptos que conocemos y dependiendo de lo que pensamos y las habilidades de comunicación que hayamos adquiridos lo expresaremos a nuestra manera, dando nuestra opinión, nuestras vivencias. Es importante enriquecer nuestro pensamiento a través de la lectura, de tertulias, películas, museos, reuniones con otras personas… para poder aportar nuevas experiencias y nuevos pensamientos a través de nuestro aprendizaje personal. Cuando una parte de la relación no avanza, no crece como persona, va empobreciendo su aportación, su discurso se va quedando obsoleto, y llega un momento que aburre a la otra parte. podemos identificarlo por la frase: “es que has cambiado”, la pena que tu no has cambiado, por lo que tengamos cuidado de no quedarnos atrás y pensar siempre en crecer nosotros para poder hacer crecer nuestra relación.

 

En una relación de pareja la comunicación emocional es fundamental, y cada pareja tiene su lenguaje, su propio tono de voz, sus propias miradas, sus roces, sus posturas, su velocidad, es algo propio que han creado a través de su complicidad, cuanto mas propia sea, más complicidad suele haber entre ellos y mejor entendimiento habrá. Cuidado con ser adivino, no tiene nada que ver con eso, es más, no podemos pretender nuestra pareja sea adivina porque casi siempre vamos a decepcionarnos; intentemos comunicar las cosas con un lenguaje que nuestra pareja entienda y no pretendamos sea como otra persona que conocemos, cada uno tenemos una capacidad de percibir y de entender. No podemos pedir a nuestra pareja que nos entienda como nuestra amiga o nuestro hermano o nuestra madre. En algunos aspectos nos comprenderá mejor y en otros peor. A veces también es culpa nuestra porque a nuestra amistad le contamos cosas que a nuestra pareja le ocultamos y luego pretendemos sea adivina la pareja.
La comunicación instintiva, está basada en los sentidos, en lo que nos rodea, la decoración, los olores, los sabores, la temperatura, la limpieza, el orden… todo lo que percibimos a través de los otros sentidos que no es el oido. Cuando conseguimos una mayor afinidad en estos aspectos estrechamos lazos que dan identidad a nuestra relación, nos relajamos ante esos estímulos que nos unen más a nuestra pareja, los hacemos propios. A través de estos sentidos surge la comunicación sexual, la manifestación íntima del amor. Algo que hay que estar constantemente alimentando, tenemos que estar conquistando a nuestra pareja cada día, recordando que si se abandona el amor, este se seca y desaparece, entrando en una relación de cariño y monotonía.
No pretendas que tu pareja haga lo que tu quieres, haz lo que crees que ella quiere y disfruta viéndola feliz sin esperar nada a cambio. No te preocupes, si la otra parte no tiene la madurez de hacer lo mismo, tu te desenamoraras y podrás irte sin dolor, y quien se queda es el que sufrirá y se sentirá fatal por no haber sido capaz de regar ese amor que perdió. El amor no es pasivo, hay que estar amando todo el tiempo, y entonces si te llenará y te alimentará, tanto por dentro como por fuera. A la persona enamorada que sí es capaz de amar activamente se le nota por tener más energía, mas felicidad, se queja menos y no le duele nada, el sistema inmunológico se fortalece, y disfruta con lo que hace.

 

Tenemos que tener muy en cuenta que el tiempo es importante pero el hacer conjuntamente cosas es más importante. Cuantas más cosas hagamos juntos que nos enriquezcan, más podremos hablar de ellas, más elementos nos unirán, más recuerdos generaremos y más nos apetecerá estar con esa persona. Hablo de salir a correr, bailar, ver una opera, un partido o un festival, salir de copas o hacer un viaje, todo aquello que pensamos y nos apetezca, bien venido sea para enriquecer la relación.

Al fin y al cabo lo que no decimos hablando, siempre lo podemos decir con un roce, una mirada o un llanto. Comunicación al final es todo lo que me relaciona con otro ser, recuerda que el egoísmo es la comunicación de tu parte infantil con tu parte consciente, y que esa comunicación te aislará y te dejará a solas con tus dos partes, intentando saciar solo a esa parte infantil y pequeña. Para crecer como persona intenta escuchar a los demás, evitar el egoísmo desproporcionado de los otros que te puede dañar, relacionarte con gente que tenga tu capacidad de crecer y percibir al otro, e intentar sobre todo cada día aprender algo para poder enseñarlo. Luego ya tan solo es cuestión de esperar para que surja esa pareja que se adapte a ti y tu a ella dentro de una comunicación madura con toda su complejidad en juego.

 

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