CASTILLO DE TORRELOBATÓN (Valladolid)

Conocido también como castillo de los Comuneros de Castilla

Es uno de los castillos de Castilla y León mejor conservados. Fue declarado Patrimonio histórico en 1949. También se rodaron aquí algunas escenas de la película “El Cid” de Charlton Heston.

Castillo de Torrelobatón

Se comenzó su construcción en el siglo XIII con la intención de vigilar el valle del Hornija. Perteneció a los Enríquez, almirantes de Castilla (1455-1473) por lo que en la torre del homenaje se aprecian los blasones de esta familia. Debido a esto, también es conocido como el castillo de los almirantes.3 Se construyó en su totalidad a mediados del siglo XV y gracias a Gómez de Isla, que trabajaba en la Catedral de Palencia siguiendo el modelo de castillo llamado escuela de Valladolid. La torre del homenaje tiene en la fachada los escudos de la familia de los Enríquez, almirantes de Castilla (un león debajo, la divisa de las áncoras o anclas marinas en la orla y dos castillos separados). También aparecen los escudos de Juana de Mendoza, de Diego Fernández Quiñones y María de Toledo. El blasón principal es colocado por don Fadrique y permitido por Juan II.

En 1392 Alfonso Enríquez, futuro Almirante de Castilla, compra Torrelobatón y consigue la licencia de Juan II para edificar un castillo. La construcción debió comenzar en el primer cuarto del siglo XV. Su heredero, Fadrique, pierde la propiedad por apoyar a los Infantes de Aragón frente a Juan II, que la transfiere a Alonso Pérez de Vivero; y no la recupera hasta 1455, cuando regresa del exilio perdonado por Enrique IV. Construye entonces un nuevo castillo señorial aprovechando el existente.

Patio de Armas

Los daños sufridos por la fortaleza en pretiles, almenas y puerta de entrada durante la Guerra de las Comunidades se reparan en 1538. Es destacable señalar que desde Torrelobatón salieron las tropas de Padilla camino de la derrota de Villalar. La titularidad del castillo ha permanecido en manos de la familia Enríquez hasta el siglo pasado: sus escudos campean en la torre del homenaje. Actualmente pertenece al Ministerio de Agricultura que lo destinó a silo durante la segunda mitad del siglo pasado. El majestuoso castillo, arquetipo de la Escuela de Valladolid, se alza sobre su planta cuadrada dominando el valle del Hornija. Formó parte de un cinturón defensivo que cercaba la villa y del que aún se conserva una de las puertas en la plaza Mayor. El patio de armas, cuadrangular, se halla flanqueado en 3 de sus ángulos por cubos cilíndricos, y una torre del homenaje cúbica en el cuarto; su planta baja es la parte más antigua y el tramo más alto de la torre, que contaba con un acceso desde los adarves, es un claro ejemplo de la Escuela de Valladolid, así como el almenaje

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